Cuestionan a la activista Rosy Orozco en Ecatepec

Trabajadoras de bares y centros nocturnos irrumpieron en un acto encabezado por la presidenta de la asociación civil “Unidos contra la trata” para denunciar el cierre de 32 mil fuentes de empleo.

Ecatepec

Alejandra Gudiño, Ecatepec, Méx., a 29 de abril.- Unas 300 trabajadoras de bares y centros nocturnos, irrumpieron hoy en un acto encabezado por Rosy Orozco, presidenta de la asociación civil "Unidos contra la trata", para exigirle que les "devuelva sus trabajos" pues aseguraron que debido su activismo, unos 800 negocios han sido cerrados en la entidad, en perjuicio de unos 32 mil trabajadores y sus familias.

Las manifestantes bloquearon parcialmente la Vía López Portillo durante unas tres horas, en sus carriles con dirección a Ecatepec.

La defensora de los derechos humanos y ex diputada federal acudió a esta localidad a ofrecer una conferencia sobre "La trata de personas en la zona metropolitana", invitada por el doctor Joel Santana Cruz, ex candidato del PAN a la alcaldía de esta localidad y presidente de la asociación "Acciones por Nuestra Gente", y justo después de una reunión con medios de información, las empleadas se presentaron en el lugar.

Previamente, Rosy Orozco había comentado que "nadie está persiguiendo a quien genuinamente tiene un negocio legítimo, donde se generan empleos; se está persiguiendo la esclavitud, la trata de personas, la explotación de seres humanos, donde se les cosifica y se les quita toda su dignidad".

Sin embargo, las manifestantes reclamaron que sus centros de trabajo han sido cerrados de manera ilegal y obstaculizado su funcionamiento, afirmando que los operativos policiacos son bienvenidos si se trata de combatir a la delincuencia "pero no para cerrar nuestras fuentes de empleo".

Las mujeres, acompañadas por hijos y amigos, así como por propietarios de antros, cerraron los tres accesos del salón "Cerezo Rosa", ubicado en la Vía Lopez Portillo, y pidieron hablar con la activista. Al lugar llegaron patrullas municipales para evitar mayores desmanes.

Entre gritos de "!queremos trabajar, queremos trabajar!", !No somos ignorantes, también somos estudiantes!", y: "!No estamos a fuerza!", las mujeres lograron mantener un diálogo con Rosy Orozco.

Dos de ellas pudieron ingresar a platicar con Orozco quien, según la versión de las inconformes, les dijo que se consiguieran trabajo en otro lado porque donde laboran venden bebidas adulteradas, que hay "trata de personas", que ellas no sabían lo que era eso; que estaba bien que el gobierno estuviera clausurando lugares que carecen de documentos, de permisos de uso de suelo y permiten acceso de menores.

Orozco explicó que no está en contra de los trabajos que se realizan con dignidad y libre albedrío, pero que estaba en contra de seudoempresarios que operan en la ilegalidad.

Por su lado, las representantes de las manifestantes destacaron que la gran mayoría de personas que laboran en esos lugares lo hacen por su propia voluntad, y que esta es la única forma que tienen para ganarse la vida y mantener en sus familias pues muchas de ellas son madres solteras.

La activista accedió a reunirse con dos de las inconformes teniendo como testigos a periodistas que se encontraban en el lugar y al último, abandonó el sitio escoltada por elementos de la policía municipal, esto cerca de las 19:00 horas.