Irregularidades de ex alcaldes por 125 mdp

Los dictámenes arrojan que de siete cuentas públicas del FISM y Fortamun revisadas por la Auditoría Superior de la Federación solo una resultó “limpia” en sus manejos financieros.
Los municipios son reincidentes en el subejercicio de recursos federales.
Los municipios son reincidentes en el subejercicio de recursos federales. (Especial)

Tampico

De siete cuentas públicas 2012 revisadas a ex alcaldes tamaulipecos, solo una resultó “limpia”, luego de que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) encontrara irregularidades en el manejo de los programas federales por un monto de alrededor de 125 millones de pesos, de los que 75 millones corresponden a subejercicios y 50 millones a la suma de recuperación de recursos y recursos por aclarar, derivados de desvíos y otras anomalías administrativas. 

El organismo fiscalizó la aplicación del FISM y el Fortamun en Altamira, Madero, Matamoros, Nuevo Laredo, Reynosa y Tula, encontrando inconsistencias por las que ordenó devolver 15.2 millones de pesos y aclarar 35.6 millones. 

El ejercicio analizado es del último año de gobierno de Pedro Carrillo, Jaime Turrubiates, Alfonso Sánchez, Benjamín Galván, Everardo Villarreal y René Lara, respectivamente.

ALTAMIRA:                                                                          

SUBEJERCICIO Y DESVÍO

La ASF dictaminó “con salvedad” la aplicación de recursos del FISM en Altamira, donde se observó subejercicio y desvío del dinero destinado a combatir la pobreza extrema.En este fondo, la administración de Pedro Carrillo tuvo un presupuesto de 39.8 millones de pesos, de los que al 31 de diciembre no había ejercido 6 millones (el 15.1%).

La ASF detectó que el municipio canalizó solo el 11.8% del FISM a infraestructura básica (agua potable, alcantarillado, drenaje, electrificación y vivienda) y 79% lo destinó a urbanización, lo que contrasta con la reducida cobertura de servicios básicos.

Se aplicaron 2.2 millones de pesos en una obra de pavimentación en un tramo de la calle Laguna de Champayán, que no beneficiaba directamente a la población que se encuentra en condiciones de rezago social y pobreza extrema, violando con ello la normatividad. Por otra parte, en 4 obras se realizaron pagos en exceso respecto del finiquito de la obra por 89 mil 700 pesos.

En 9 obras que no fueron licitadas, no se sustentó el proceso de adjudicación y contratación, por lo que no se garantizaron las mejores condiciones en cuanto a previo, calidad y financiamiento.Además, el municipio no recabó la fianza de vicios ocultos en 13 obras, lo que no garantizó la reparación de los defectos en los trabajos.Se presume un daño al erario por 92 mil pesos, por no haberse aplicado a la fecha de la auditoría, los  recursos reintegrados a la cuenta FISM.

En el transcurso de la revisión se recuperaron recursos por 2.4 millones, emitiéndose 12 observaciones, de las que 9 fueron solventadas antes de emitirse el informe.

Las restantes generaron 2 promociones de responsabilidad administrativa sancionatoria y 2 pliegos de observaciones.

MADERO, ÚNICO CON DICTAMEN “LIMPIO”

Aunque Madero también incurrió en subejercicio, éste fue mínimo. Al cierre de año, al municipio le faltó gastar 577 mil pesos, el 2 por ciento de los 29 millones de pesos asignados.

Se destinaron recursos en obras de agua potable, pavimentación, banquetas, guarniciones e infraestructura educativa, sin embargo, no se hicieron obras de drenaje y electrificación en beneficio de la población en rezago social y pobreza extrema.

El ayuntamiento documentó inversiones en estos rubros, con otras fuentes de recursos, con lo que se solventó lo observado.

El municipio realizó 32 obras y 2 acciones con los recursos del fondo, en beneficio de  5 mil 906 habitantes. Madero mostró evidencia de que el INAFED (Instituto Nacional para el Federalismo y  el Desarrollo Municipal) realizó una evaluación basada en 38 indicadores para emitir el certificado de calidad mínima aceptable del municipio, obteniendo con ello el premio nacional al desarrollo municipal.

Dicha evaluación fue determinante en la auditoría de la ASF, misma que al gobierno presidido entonces por Jaime Turrubiates le hizo 11 observaciones, de las que 10 fueron solventadas y una generó una recomendación para evitar el subejercicio de recursos, calificándose como “limpio” el manejo del FISM.

MATAMOROS CON 35 OBSERVACIONES

Matamoros sumó 35 observaciones de la Auditoría Superior de la Federación, que ordenó la recuperación de recursos por 2.4 millones de pesos, debido a las irregularidades encontradas.

Y es que el municipio ejecutó nueve obras por 2.3 millones de pesos, que no benefician a la población en rezago social y pobreza extrema. 

Además, no se aplicaron penas convencionales por 82 mil pesos y se realizaron pagos por conceptos de obras no ejecutados por 67 mil pesos, todo esto en detrimento de los beneficiarios del fondo. 

El municipio también tuvo subejercicio, siendo éste de 5.6 millones de pesos, el 12.5 por ciento de su presupuesto de 45.1 millones.En la cuenta bancaria del FISM 2012 se observaron intereses generados por 162 mil 500 pesos, los cuales no fueron programados, ni erogados.

A la fecha de la auditoría, el ayuntamiento había ejercido solo el 13 por ciento del presupuesto en infraestructura para abatir el déficit de servicios básicos.

El municipio gobernado entonces por Alfonso Sánchez Garza no reportó correctamente informes trimestrales, ni indicadores de desempeño, a la SHCP. No priorizó obras.

Faltó planeación.

Por otro lado, faltaron 21 comités pro-obra y sus firmas en 45 expedientes. Hubo inconsistencias en la adjudicación de 35 contratos.En 13 obras revisadas no se amortizó el anticipo en su totalidad. Cinco contratos de obra no dispusieron de la garantía de cumplimiento.

De 14 contratos de obra revisados, 13 no dispusieron de la fianza de vicios ocultos, y uno tuvo una fianza de vicios ocultos menor al 10% del importe total ejercido. 

El municipio no aplicó penas convencionales por 81 mil pesos en siete obras que fueron terminadas en fechas posteriores a las estipuladas en los contratos. 

En siete obras revisadas se pagaron conceptos de obra no ejecutados por 67 mil 400 pesos. 

En la revisión física de cinco obras terminadas se observó que no operan de manera eficiente debido a que presentan deficiencias físicas. 

En 30 contratos de obra se presentaron irregularidades en el dictamen de impacto  ambiental. 

El municipio no realizó el seguimiento y evaluación del fondo, ni se detectó la  participación de la Secretaría de Desarrollo Social para la promoción de la mejora continua en el cumplimiento de los objetivos.

12 observaciones fueron solventadas y 23 generaron recomendaciones, emitiéndose un dictamen “con salvedad”.

NUEVO LAREDO, SIN USAR RECURSOS POR 58 MDP

En el último año de gobierno de Benjamín Galván Gómez, Nuevo Laredo tuvo irregularidades tanto en el Fondo de Infraestructura Social, como en el Fondo de Fortalecimiento Municipal. 

El subejercicio en ambos fondos sumó 58 millones de pesos, resultando los dictámenes “con salvedad”.En el FISM no ejerció al 31 de diciembre 9.7 millones de pesos, de su presupuesto por 27.5 millones (35.6%) El municipio privilegió -con el 77.7 por ciento del recurso ejercido- obras de urbanización, relegando los renglones asociados a la infraestructura básica como agua potable, drenaje, alcantarillado y electrificación, que recibieron solo el 22.3% de la inversión aplicada, no obstante que presentan una cobertura aún insuficiente.   

La ASF pidió aclarar el uso de 3.7 millones de pesos, luego de emitir 11 observaciones, de las que 9 fueron solventadas y el resto generaron promociones de responsabilidad administrativa.En el Fortamun, a Nuevo Laredo se le asignaron 173 millones de pesos, de los que no ejerció al cierre de año 45 millones (el 26%).

El ayuntamiento dio prioridad al pago de energía eléctrica y obra pública, con lo que contribuyó de manera favorable al fortalecimiento de las finanzas municipales El municipio no destinó recursos en seguridad pública ni en derechos y aprovechamientos del agua. 

En 2012 Nuevo Laredo tenía 367 elementos, lo que equivale a un policía por cada mil habitantes, mientras la ONU considera que el porcentaje ideal es de 2.86 policías por cada mil.

Se señaló que el municipio no cumplió con las disposiciones del Fortamun en el sentido de que se deben atender los requerimientos con prioridad en seguridad pública y obligaciones financieras.

Se determinó aclarar 30.9 millones de pesos, emitiéndose 13 observaciones de las que 11 fueron solventadas, una generó solicitud de aclaración y otra, promoción de responsabilidad administrativa, por lo que la cuenta salió “con salvedad”.

SEIS MESES DESPUES SEGUÍA EL SUBEJERCICIO EN REYNOSA

En Reynosa el subejercicio fue de 1 millón 038 mil pesos, el 2.4% de sus 43.5 millones de presupuesto.

Hasta el 30 de junio de 2013 no se había aplicado dicho recurso, por lo que la ASF solicitó utilizar y comprobar este dinero.Por otra parte, al municipio presidido entonces por Everardo Villarreal se le ordenó reintegrar recursos por 613 mil pesos, que invirtió en una obra de pavimentación que no contribuía a abatir el rezago social y pobreza extrema, lo que ameritó un procedimiento para determinar posibles responsabilidades administrativas.

Se presume un daño a la hacienda pública federal por no haber aplicado los recursos reintegrados a la cuenta del FISM.Se hicieron 13 observaciones, de las que 10 fueron solventadas, 1 generó solicitud de aclaración y 2, promociones de responsabilidad administrativa y pliego de observaciones.  El dictamen fue con salvedad.

Faltó transparencia y se dejó de atender a 95 mil 537 habitantes de 68 sectores urbanos con alto y muy alto grado de rezago social, por lo que la contribución del fondo a los objetivos de la política pública fue parcial.

NEGATIVA, LA CUENTA PÚBLICA DE TULA

 Tula tuvo de todo, subejercicio, desvíos, irregularidades administrativas.De su presupuesto por 38.3 millones de pesos, tuvo un subejercicio de 7.4 millones (19.4%) y se le ordenó reponer 9.8 millones.

Y es que el municipio asignó un porcentaje muy bajo del FISM a obra de infraestructura básica y pagó 138 cheques sin presentar la documentación comprobatoria de estas erogaciones.

El ayuntamiento encabezado por el entonces alcalde René Lara no proporcionó evidencia de la publicación donde hizo del conocimiento de sus habitantes los recursos recibidos, las obras y acciones por realizar, el costo de cada  una, la ubicación, las metas y los beneficiarios y, al término del ejercicio, los resultados  alcanzados, todo ello en perjuicio de los beneficiarios.

Se hicieron 32 observaciones, mismas que no fueron solventadas, por lo que el manejo de recursos se consideró negativo porque no cumplió con las disposiciones normativas aplicables.

Además de los cheques no sustentados, por 9.5 millones de pesos, se detectaron anticipos de obra pendientes de amortizar por 220 mil pesos, conceptos de obra pagados no ejecutados por 120 mil pesos, falta de aplicación de penas y sanciones por incumplimientos de contrato por 4 mil pesos, así como otras erogaciones mal calculadas por 1,400 pesos.