Delegación Cuauhtémoc quiere impulsar a los jóvenes

Isaac Castillo, jefe de la Unidad Departamental de Fomento Educativo, dice que nunca ha golpeado a un policía y ofrece programas de empleo para el sector.
Isaac Castillo, en "El asalto a la razón".
Isaac Castillo, en "El asalto a la razón". (Martín Salas)

México

La delegación Cuauhtémoc buscará sacar a los jóvenes de las calles y prepararlos para que puedan ingresar al nivel medio superior, a través de brigadas educativas y círculos de estudios que se focalizarán en las colonias más marginadas.

En entrevista con Carlos Marín, director general editorial de MILENIO, en El asalto a la razón, Isaac Castillo, jefe de Unidad Departamental de Fomento Educativo de la demarcación gobernada por Ricardo Monreal, anunció programas que facilitarán el acceso de los jóvenes para evitar que caigan en el desempleo y la delincuencia.

Explicó que estos dos proyectos son Becarios sí, sicarios no, que busca conocer la situación educativa de los habitantes de la Cuauhtémoc, así como Cero rechazados, que pretende realizar brigadas educativas y círculos de estudios, para que los jóvenes tengan mejor preparación para sus exámenes de admisión al nivel superior.

“A través de este programa queremos dar seguimiento a los jóvenes. Contribuir a que entren al nivel medio superior y a los que no lo logren, incorporarlos a actividades educativas para que no se nos desbalaguen”.

Recordó que solo 31 por ciento de los jóvenes que hacen examen de admisión logran colocarse en sus tres primeras opciones, y muchos de ellos terminan por abandonar sus estudios.

“Son exámenes que contienen conocimientos, pero que exigen habilidades, porque durante los tres años se enfocan en la parte de la evaluación, de las calificaciones y si les damos elementos para razonamiento matemático y verbal, es más fácil que tengan más aciertos y que puedan ingresar a la educación media superior”, apuntó.

En la delegación Cuauhtémoc, explicó Castillo, no hay una tradición de educación entre los jóvenes que habitan en las colonias de más alta marginalidad, lo que provoca que se queden en las calles y terminan por convertirse en gente sin empleo o vulnerables a actividades delincuenciales.

En la entrevista, el joven de 30 años defendió su nombramiento y dijo que hay otros jóvenes como él que recibieron la oportunidad de ocupar un cargo, a pesar de su edad y apariencia física. “Conozco un par, están en Comunicación Social”, de la delegación.

Como activista integrante del movimiento estudiantil en el CCH Vallejo, aseguró que nunca golpeó policías, y aunque participó en diversas movilizaciones, nunca lo ha hecho de manera ilegal o a través de actos violentos.

Aseguró que no es ningún vándalo y reclama que se le estigmatice por su apariencia física, que le ha valido el apodo de El Rastas, como lo llama su jefe, el delegado Monreal, a quien conoció en la precampaña.

“No he participado en ninguna actividad de la que me arrepienta, pero sobre todo, debo decir que fui parte del movimiento estudiantil, a los grupos organizados que siempre han existido en la Universidad. Jamás he golpeado a un policía, tan cierto es que no tengo antecedentes penales ni he sido detenido en ninguna manifestación, nunca he participado embozado”.