CRÓNICA | POR PABLO REYES

“Es inevitable no sentir dolor en este trabajo”

Lo que más le duele es encontrar a niños heridos o incluso cuando pierden la vida, como si le pasara a él.


Jorge dice que nunca se arrepentirá de su labor.
Jorge dice que nunca se arrepentirá de su labor. (Jesús Jiménez)

Tampico

Para el técnico en Urgencias Médicas en la Cruz Roja Mexicana de Ciudad Madero, Jorge Cabrera Guerrero, lo más difícil de su trabajo es cuando las contingencias o incidentes involucran a niños, puesto que comprende el dolor que deben de sentir los padres.

A lo largo de sus 10 años de trayectoria, ha participado como paramédico en atención a menores que resultan con alguna lesión grave por accidentes automovilísticos o alguna otra situación que lamentablemente han culminado con la muerte de un infante, a pesar de hacer su labor exhaustivamente para salvarles la vida.

Entre los casos más conocidos y desafortunados, se encuentra un accidente vehicular hace dos años en el Corredor Urbano Luis Donaldo Colosio, el tramo que corresponde a la urbe petrolera, en donde una camioneta se incorporó a la arteria antes mencionada, siendo impactados por otra unidad a exceso de velocidad, causando su volcadura.

Este percance en primera instancia causó la muerte de tres personas y 13 heridos, entre ellos, una joven mujer embarazada, a la que por la gravedad de su situación, le tocó atenderla para trasladarla de manera prioritaria hacia la unidad hospitalaria correspondiente.

Cuando era trasladada de urgencias, el producto ya no presentaba signos vitales, por lo que se procedió a realizar lo propio para evitar quela mujer pereciera. Fue entregada con vida en un hospital de la zona, pero falleció momentos después.

En estas circunstancias el equipo de la Cruz Roja, se hizo un chequeó de los lesionados para determinar los que presentaban lesiones de gravedad con apoyo del jefe de guardia, también acudió Protección Civil y Bomberos para coadyuvar en lo necesario.

"Al llegar a una escena como esta no se sienten nervios, estamos capacitados para atender emergencias, aunque es inevitable lo que se siente, el dolor en este trabajo".

Otro de los casos que ha marcado su vida durante su trayectoria, fue en la colonia Revolución Verde, cuando fue reportado un menor semi-ahogado en un balde con agua durante una temporada de mucho calor.

Se trasladaron rápidamente al sitio, encontrando a un familiar que estaba realizando maniobras con el menor y se procedió de a darle el apoyo, siendo trasladado con signos vitales al hospital, pero ya había ingerido una gran cantidad de agua y pereció.

"Yo tengo hijos y cada vez que veo cosas así, sé el dolor que sentiría si a mis hijos les pasara, es como si los viera en este escenario".

Además de estas vivencias, también ha puesto en riesgo su integridad física durante las distancias que tienen que recorrer para atender una emergencia, ocasionado por conductores distraídos que no respetan el paso de las ambulancias.

Mientras se trasladaba a una llamada de auxilio, entre las calles Baja California y República de Chile en Madero, fueron impactados por un costado cerca de las 23:00 horas, por una camioneta que no tenían encendidos sus faros delanteros.

El accidente le ocasionó un esguince cervical, pero Jorge Cabrera asegura que nunca se arrepentirá de formar parte de esta loable institución, para ayudar al prójimo que lo requiera.