“Crucé sin permiso de mis padres”

El joven salió de Tabasco para mejorar su nivel vida y la salvadoreña solo quiere encontrar a su padre en Estados Unidos.
Armando volverá a Tabasco para seguir sus estudios.
Armando volverá a Tabasco para seguir sus estudios. (Ricardo Hernández, Verónica Cruz)

Tabasco

Armando, originario de Tabasco y de 17 años de edad, es parte de la estadística de menores repatriados de Estados Unidos. Él buscó el sueño americano y lo logró por más de ocho meses, hasta que fue aprehendido por las autoridades de migración americana.El joven trabajaba en Tabasco en el Consejo Nacional de Fomento Educativo, pero al no sentirse a gusto con lo que recibía como pago, tomó la decisión de intentar cruzar a Estados Unidos aunque sin la autorización de los padres.A escondidas de sus papás y con apoyo de varios amigos, emprendió la odisea con destino a Laredo, Texas.“Crucé con dos amigos, éramos tres, al principio yo trabaja en Conafe, pero no sé, no me sentía a gusto, tomé la decisión de venirme a Estados Unidos, compré boletos y me vine sin avisar, llegué primero a Tampico y de Tampico a Nuevo Laredo y ya aquí cruzamos”.Armando y dos amigos más cruzaron el río Bravo sin coyotes, solo confiando en el aprendizaje de natación que contaban desde más pequeños. Aseguró que al principio le dio un poco de temor, pero que ya una vez en el agua el miedo fue perdiéndose poco a poco.

“Una vez que salimos del agua nos cambiamos de ropa, nos escondimos entre las ramas y seguimos caminando hasta un centro comercial, allí pasó por nosotros un amigo que tenía una camioneta y nos llevó a su casa”.Luego de permanecer un mes dentro de la casa de un amigo sin poder salir debido a que los vecinos podrían alarmar a las autoridades de presencia de indocumentados en la casa de ese amigo, Armando buscó un teléfono público para llamar a sus padres y avisarles que estaba bien, situación que los molestó pero al final entendieron y respetaron la decisión.En ese tiempo Armando, encontró trabajo en el ramo de la construcción, donde ganaba 20 dólares equivalente a 262 pesos diarios, de allí guardaba para ayudar a pagar la renta del departamento a sus compañeros, que oscila en 500 dólares mensuales, 6 mil 550 pesos.

“Trabajaba en la construcción, estaba trabajando cortando zacate, en la instalación de techos y electricidad y pues no sufrí mucho porque el patrón era también mexicano, me pagaba 20 dólares y como éramos tres, pues tenía que ahorrar para pagar la renta, eran 500 dólares mensuales y como 300 más para comida entre los tres”.El joven vio truncada su estancia en el vecino país cuando acompañó a su patrón a lavar una camioneta y por realizar una mala maniobra vial, la policía los detuvo y posteriormente llegaron los agentes de la Patrulla Fronteriza de Laredo, quienes les preguntaron si contaban con papeles, ante la negativa de ambos, fueron esposados y llevados a la oficina de Migración.Hoy Armando, se encuentra en el Centro de Atención a Menores Fronterizos, su proceso de traslado a Tabasco para reunirse con sus padres ya va avanzado, será en unos cuantos días, pero la mentalidad del adolecente mexicano ha cambiado pues ahora piensa culminar el bachillerato, ya que solo terminó hasta cuarto semestre, para poder elegir una carrera universitaria en Criminología.