CRÓNICA | POR ANAHY MEZA

“Ahora sé que sí puedo casarme y tener hijos”

No sabía lo que tenía, hasta que a los 10 años le dijeron y durante la etapa de la secundaria conoció más detalles del sida.

La joven estaba cansada de tener un secreto.
La joven estaba cansada de tener un secreto. (José Luis Tapia )

Tampico

Yesenia tiene 17 años, pero ya sabe lo que es la estigmatización, la ha vivido en carne propia. Ella aún no es sexualmente activa pero tiene VIH, nació con él. El sida le arrebató ya a sus dos papás, ahora vive con una tía.

Es una joven de tez blanca, cabello castaño y largo, habla con mucha madurez y propiedad, su vida no ha sido sencilla, confiesa, pero su mamá, quien murió hace tres años, trató de que llevara una vida muy normal.

Lo único que la diferenciaba del resto de sus compañeros de escuela, eran las visitas constantes al médico, los laboratorios y la ingesta diaria de pastillas, sabía que estaba enferma pero no conocía de qué.

Fue hasta que tuvo 10 años, cuando la psicóloga, que formaba parte de su tratamiento, le explicó que tenía VIH, aunque es casi indetectable, prueba clara de que estuvo en tratamiento desde que nació y fue diagnosticada.

"No sabía qué tenía, hasta que a los 10 años me dijeron, pero la verdad no entendí qué era, fue muy confuso, no tenía información sobre esa enfermedad, fue hasta que entré a la secundaria cuando recibí más detalles y entendí, tenía VIH".

Fue una etapa llena de confusión, por supuesto que no quería que nadie se enterara, pues asegura que los profesores que hablaban del tema, pedían a los alumnos no juntarse y evitar a las personas que tuvieran esa enfermedad incurable, pues les decían que los podían contagiar."Los maestros no saben tratar el tema, me generaron una confusión muy grande, pero además causan estigmatización, dando información que no es verdadera, porque una persona no se puede contagiar solamente así".

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Ahí estaba ella, en medio de todos sus compañeros de secundaria y con la idea que nunca podría tener novio, y muchos menos tener hijos.

Pensó en quitarse la vida

Se sentía tan agobiada que un día sin pensarlo mucho tomó la decisión de quitarse la vida.

Era una adolescente de apenas 14 años y ató una cuerda alrededor de su cuello, se iba a colgar, ya lo había decidido, estaba tan enojada con la vida. Justo cuando se iba a aventar su mamá llegó a la casa.

Ese día su vida cambió.

Se dio cuenta que tenía que hablarlo, estaba cansada de tener un secreto que no podía contar a alguien.

Hace tres años murió su mamá, tenía VIH, ahora vive con una tía, y a través de la Organización Tamaulipas Diversidad VIH DATrans, comprendió que podría llevar una vida normal, siguiendo el tratamiento podría tener una pareja, casarse y tener hijos sanos.

"Ahora sé que puedo llevar una vida normal, el VIH es casi indetectable eso me permite tener una pareja, con mínimo riesgo de contagio, tener hijos sanos, y lo voy a intentar".

Ella ha tenido ya dos novios, ahora está en la preparatoria y decidió contarle a sus amigos más cercanos que tiene VIH, eso la liberó.

"Y creo que las mamás que tienen VIH y que están embarazadas no tienen porque abortar, hay oportunidad de que sus hijos nazcan sanos".

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N.A.M.A