[Crónica] “¡Queremos saber dónde está nuestro dinero!”

Los descuentos van desde los 80 a los 200 pesos; "no sabemos a dónde van a parar", acusa Humberto Sánchez
Trabajadores encontraron la puerta cerrada.
Trabajadores encontraron la puerta cerrada. (Foto: Andrés Lobato)

Puebla

Con un edificio parcialmente abandonado, pues sólo es custodiado por un vigilante, es lo que encontraron más de 20 trabajadores sindicalizados del ayuntamiento que acudieron al inmueble a exigir que les sea transparentadas las cuotas sindicales que han pagado por años al sindicato Benito Juárez.

Aunque meses atrás el inmueble estaba abierto a sus trabajadores y contaba con dos personas cuidando el control de las entradas y salidas del edificio, ayer las puertas se encontraban cerradas, y sólo se encontraba un vigilante que se escondió a la llegada de los trabajadores y sólo se asomaba en momentos, por lo que los sindicalizados descalificaron dicha acción e indicaron que el sindicato no está en la cárcel y que pertenece a ellos.

"El sindicato no está en la cárcel, es nuestro, es de los trabajadores sindicalizados, no puede estar cerrado", acusaron al tiempo de advertir que el documento que buscaban entregar ayer será enviado a la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.

Humberto Sánchez Cruz, uno de los trabajadores inconformes explicó que desde el 2012 el exlíder sindical Israel Pacheco Velázquez, así como el personal correspondiente les entregó cuentas del paradero de las cuotas que quincenalmente aportaban, que van de los 80 a los 200 pesos por cada empleado.

En tanto, Daniel Ortiz, otro empleado sindicalizado, dijo que ante el arresto de Pacheco Velázquez, los delegados del Sindicato Benito Juárez han comenzado a realizar acoso laboral, a fin que acudan a las asambleas del sindicato y que apoyen la causa del exlíder vitalicio, sin preguntar nada.

"Tenemos acoso laboral por parte de los exdelegados, nos están presionando a que asistamos a las asambleas, incluso este día habrá una a las 6 de la tarde, para que apoyemos la causa de Israel Pacheco, pero el llamado que les decimos a la base trabajadora es que no tengan temor de expresarse y de defender sus derechos", expuso.

De manera pacífica, los trabajadores se quedaron por más de una hora a las afueras del edificio ubicado cerca del Parque Ecológico, donde en más de cinco ocasiones gritaron, "queremos saber dónde está nuestro dinero, queremos saber dónde está nuestro dinero", y en repetidas ocasiones tocaron las puertas del inmueble, sin embargo no tuvieron éxito porque nadie los atendió.

El edificio que meses atrás fuera la fortaleza de Pacheco Velázquez, se encontraba cerrado, aunque por la parte de atrás algunas ventanas estaban medio abiertas y ahí se pudieron apreciar computadoras prendidas, así como algunos focos encendidos, por lo que pareciera que el personal que estaba laborando y al escuchar a los trabajadores se escondieran.