[Crónica] Nostalgia, mariachis y bromas…

Una familia se divierte con la idea de qué alimentos se podrían cocinar con los restos de una cremación.
Cientos de poblanos visitaron los panteones de la ciudad de Puebla.
“Amor eterno”, “Señora, señora, “Cien años”, las más pedidas. (Foto: Agencia Enfoque)

Puebla

Desde muy temprano los pasillos del Panteón Municipal se llenaron de gente durante la celebración del 10 de mayo, más de 50 mil llegaron a visitar a madres, abuelas que descansan en el lugar, quienes estuvieron resguardados por un dispositivo de las autoridades.

El director de Servicios del ayuntamiento, Alberto Vivas Arroyo, informó que se usaron ocho pipas de 10 mil litros para la limpieza de los sepulcros en las 17 hectáreas del cementerio en el que se llevan a cabo trabajos de remodelación en oficinas, baños, 40 nuevas luminarias, señalética, pintura y aún tienen en marcha algunos proyectos.

Desde las siete de la mañana ya estaban listos los trabajadores para recibir a los visitantes, un operativo especial para ese día fue implementado para la atención del inmueble un operativo de seguridad que incluyó los drones que sobrevolaron las instalaciones, personal de vialidad para agilizar el tráfico entorpecido por las obras que se hacen en la avenida 11 Sur, personal del DIF en caso de que haya menores perdidos.

Personal de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) estuvo cerca para que evitar abusos en la venta de flores que tuvieron un costo accesible a todos los bolsillos; las familias gastaron entre 60 y hasta 500 pesos dependiendo el arreglo, pese a ello los precios subieron en comparación con los días en que no son de visitas masivas.

Para el consumo de los visitantes hubo garrafones de agua para evitar deshidratación a consecuencia del calor sofocante que se presentó, pero que no desalentó a quienes trabajaban en el arreglo de las tumbas.

Las filas eran largas para obtener una cubeta de agua para llevar hasta los sepulcros, familias enteras acudieron para recordar a quien les dio a vida y se han adelantado, algunos han perdido la tristeza para visitar a sus familiares.

Incluso una familia entró al crematorio para preguntar cuál es el proceso de cremación y costos, entre ellos se hacen bromas sobre alimentos que se podrían cocinar con sus restos.

Otros, a quienes la muerte sorprendió recientemente, aún guardan el luto, las miradas perdidas y rostros desencajados en espera de resignación recorren los pasillos, "en la mañana a una señora le trajeron mariachis", recuerda una de las asistentes al panteón.

Como cayó la tarde las visitas fueron disminuyendo, pero aún así el flujo de personas era importante, por lo que el servicio se mantuvo hasta poco después de las siete de la noche y en espera del Día de Muertos, fecha en la que nuevamente los pasillos se llenan de gente para traer alegría al lugar destinado a la tristeza.