Crecen las agresiones contra personas de la tercera edad

Las quejas más frecuentes en ancianos son por abandono, agresiones físicas, verbales, psicológicas y hasta robo.
Personas de la tercera edad, indigentes y migrantes son los que más han acudido a los refugios.
(JOSÉ LUIS TAPIA)

Toluca

En el Estado de México incrementó el número de casos de adolescentes y niños que agreden a sus madres o abuelas, quienes incluso han llegado a recibir terapia en el Centro de Rehabilitación del Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar Social (CEMyBS), pues requieren de tratamiento psicológico y del manejo de la ira.

De acuerdo con Mercedes Colín Guadarrama, vocal ejecutiva de la instancia, las denuncias de violencia en contra de personas mayores aumentaron principalmente en municipios semiurbanos e indígenas, donde este tipo de actitudes ya trascienden al espacio de la costumbre.

Explicó que las que más denuncian a las líneas gratuitas de emergencia, son señoras de 50 años en adelante, quienes no pueden controlar el maltrato del que son víctimas y que es ejercido por sus propios familiares.

Las quejas más frecuentes en ancianos son por abandono, agresiones físicas, verbales, psicológicas y hasta robo, aunque hay casos registrados en los que los propios hijos someten a malos tratos a sus madres; de éstos al menos dos fueron remitidos por la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) al centro de reorientación enfocado a tratar hombres responsables de maltrato.

Según el Consejo, el fenómeno incrementa en la entidad, pues tan sólo en enero la línea de atención a la violencia en contra de los adultos mayores ascendió a 250 llamadas.

“Quienes más denuncian son las abuelitas y en algunos casos deben ser canalizadas a los albergues, por lo cual es necesario el desarrollo de trabajos de información en el conocimiento de sus derechos así como los apoyos económicos, jurídicos, psicológicos y trabajo social con el que pueden ser respaldadas”.

En este sentido, reconoció que identificaron conductas nocivas que van desde el robo de las pertenencias de las víctimas y de los apoyos o pensiones, hasta agresiones físicas.

Asimismo, el CEMyBS documenta casos de abandono por los hijos y nietos, ante lo cual deben recurrir a los albergues como el “Pueblito de los abuelos”, en los municipios de Atlacomulco y Toluca.