Crece inseguridad en zonas aledañas a obras de la Línea 3 

Además de la falta de vigilancia, los habitantes de estos sitios piden una mayor capacitación para los agentes de la Secretaría de Movilidad.
Los trabajos de construcción del megaproyecto del gobierno estatal comenzaron en agosto de 2014.
Los trabajos de construcción del megaproyecto del gobierno estatal comenzaron en agosto de 2014. (Milenio)

Guadalajara

La inseguridad se ha incrementando en algunas colonias cercanas a las obras de la construcción de la Línea 3 del Tren Ligero, de acuerdo con  vecinos de Guadalajara y Zapopan. 

Aparte de las ya conocidas molestias: ruido, contaminación y tráfico vehicular, los colonos aseguran que ante la falta de circulación en las calles intervenidas, los actos delictivos se han agravado. Incluso, después de las 21:00 horas hay personas sin hogar que pernoctan en estas zonas, impidiéndoles salir de sus hogares. 

Yadira Gómez, de la colonia El Capullo, ubicada en Zapopan, manifiesta que a diario sufren por las afectaciones. Robos de autopartes y a casas habitación es lo que más les perturba, seguido de que el empedrado que caracteriza la zona, está de a poco siendo destruido por los numerosos vehículos que la transitan. 

“Ya estamos desesperados con todas estas cosas. No vivimos tranquilos”, comentó luego de resaltar que los delitos quedan impunes ante la falta de vigilancia policial.

Al dar un recorrido por distintas calles, se pueden observar varios lugares que han sido vandalizados. Los locales y casas lucen mal decoradas con grafiti al igual que los pilares que sostendrán los rieles del tren.

No hay presencia policial y menos en fines de semana, denuncian algunos dueños de negocios que permanecen abiertos aun y cuando sus ventas son bajas. 

“Esta puerta la tengo que pintar y pintar cada semana o quince días. La gente casi ya no viene y menos lo va a hacer si parece negocio de cholos, con todos los rayones que me le ponen y que a veces son hasta con comentarios insultantes”, declaró Paty Salas, locataria de una juguetería. 

Claudio Muñoz, vecino de la avenida Laureles, manifestó que a parte de la vigilancia, piden capacitación para los agentes de la Secretaría de Movilidad (Semov), pues señala que son incompetentes en la regulación del tráfico.

“Hay anda uno tanteándole para arrancar, porque se pasan de todos lados y ellos (agentes de movilidad) ni se presionan por cuidarlo”. 

El polígono de Capilla de Jesús, es de los más preocupantes. Antes de las obras era inseguro, ahora lo es más. Ahí, los robos de celulares a mano armada son frecuentes y personas en situación de calle se han apropiado de las aceras. Las luminarias son escasas en diversos puntos y por si fuera poco, la señalización es deplorable aunque en la mayoría de las localidades cercanas a las construcciones ésta es la constante. 

Este polígono que forma parte del Centro Histórico de Guadalajara está integrado por la colonia Centro y Alcalde Barranquitas al Suroriente; El Santuario, al Oriente; la Sagrada Familia, al Norte; Santa Teresita, al Poniente; y Americana, al Sur. 

“A mí no me han robado nada, pero a mi mamá y mis hermanas ya les han quitado sus celulares. A mi mamá también le quitaron un reloj que traía”, dijo Guillermo. El quejoso manifestó que estos hechos han ocurrido por Alcalde, cercanos a su domicilio ubicado por La Normal de Jalisco. 

Colocar luminarias, incrementar la vigilancia, rutas alternas, semáforos en los cruceros y/o mejorar la sincronía de los mismos pero, sobre todo, sanciones con mayor firmeza a los delincuentes, es lo que piden las personas en tanto terminan las obras. Y, apresurar las mismas, es otra de las solicitudes. 

“Aquí lo más importante es que haya voluntad, porque no la hemos visto por parte de las autoridades. Puras promesas y nada, ya casi va un año desde que les estamos haciendo llegar solicitudes para que nos devuelvan la tranquilidad en nuestras colonias y nada”, concluyó, María Cristina, de la colonia Centro.