“Coyotaje” un problema para productores de frijol

Francisco Ibarra Jáquez agrega que este año la producción de frijol, no fue tan halagüeña como se pensó y afirmó que, “un productor puede aguantar poco sin comercializar el producto”.
Instalan cinco acopiadoras en Durango, pero hay poca producción.
Instalan cinco acopiadoras en Durango, pero hay poca producción. (Silvia Ayala)

Durango, Durango

"En el campo no hay etiquetas o fechas, porque la vida es muy difícil y lamentablemente esta situación se ha venido repitiendo año con año".

No importa cuántas acopiadoras o centros se instalen para la recopilación de la producción de frijol en Durango, mientras existan los "coyotes", los productores seguirán teniendo a su peor enemigo en casa. 

Francisco Ibarra Jáquez, dirigente campesino, mencionó que las acopiadoras que operan en el Estado, fueron instaladas precisamente en los municipios que producen frijol como son Guadalupe Victoria, Pánuco de Coronado, Vicente Guerrero, Poanas.

"Pero también se están tratando de instalar en Santa Clara, Simón Bolívar y otras comunidades", apuntó.

El líder de la Confederación Nacional Campesina (CNC), agregó que este año la producción de frijol, no fue tan halagüeña como se pensó, ya que apenas se lograron alrededor de 120 a 125 mil toneladas (cómo cálculo). Mientras que el año anterior se produjo más de 200 mil toneladas.

Esta situación, agregó el entrevistado, ha generado que muchos anaqueles se encuentren vacíos o con poco producto, lo que debería de repuntar el precio de comercialización, sin embargo esto no ha sucedido.

La comercialización de frijol en Durango, como en otras partes del país, tiene un principal problema "el coyotaje", personas que intentan obtener el producto a precios realmente "bajos" y que aprovechan la necesidad del campesino.

Francisco Ibarra Jáquez reconoció lo anterior y apuntó "esas personas quisieran que se los regalaran (el frijol) e inclusive hay lugares que lo llegan a comprar a los claros, hasta en 4 pesos". 

"Un productor poco puede aguantar sin comercializar el producto, ya que debe enfrentar compromisos de pagos adquiridos y que no esperan un esquema de comercialización".

Por ejemplo el 'Pinto Saltillo' que es poco más caro, lo compran en 6 o 6.50. Ante esta situación señaló que como organismo, le han recomendado a los campesinos que no acepten esta situación, porque el sector requiere que se compre a ocho pesos y lógicamente que tengan los dos pesos de beneficio para que sean diez y no 6  o 6.50 pesos por kilo.

"No pueden aguantar mucho, cuando lamentablemente la cosecha ya la deben, porque hay que seguir parveando, o porque se le enfermó un familiar o por comprar zapatos para sus hijos, o para la manutención de ellos mismos entonces no se les puede decir nada, solo que aguanten hasta donde puedan, que busquen la forma de que no haya aprovechamiento de terceros".