Los conflictos mexicanos dominan agenda de la CCAAN

12 de 22 expedientes de hechos son de este país; consultor jurídico señala que podría reflejar la escasa solución de conflictos ambientales por tribunales mexicanos.
El caso Chapala se publicó en 2012 tras una gran resistencia informativa de las autoridades mexicanas, en especial de la Semarnat y la Conagua.
El caso Chapala se publicó en 2012 tras una gran resistencia informativa de las autoridades mexicanas, en especial de la Semarnat y la Conagua. (Milenio Digital)

Guadalajara

Que la Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte (CCAAN) tenga predominio de asuntos mexicanos entre sus “expedientes de hechos” -12 de 22 emitidos en dos décadas de existencia del organismo- revela el modo en que se resuelven los conflictos ambientales al interior de cada uno de los tres países firmantes del Tratado de Libre Comercio de la región, considera el oficial jurídico de la Unidad sobre peticiones ciudadanas de la entidad multinacional, Paolo Solano.

“Lo que nosotros hemos visto es que el mecanismo de peticiones está más vivo en México, que en los demás lados [Estados Unidos y Canadá]; hay mucha más confianza aquí que en otras regiones donde tienen tribunales que les dan acceso a mecanismos jurisdiccionales que les resuelven el problema de manera definitiva; aquí en México, apenas está emergiendo esta posibilidad de acudir a un tribunal que les resuelva un asunto de carácter ambiental de forma clara”, señala el funcionario, quien acudió a Guadalajara a la presentación del expediente de hecho Chapala II, concluido en 2012.

- ¿Los ciudadanos de Estados Unidos y Canadá confían más en su sistema de justicia?

- Sí, confían en que sus jueces les van a resolver […] nosotros no somos jueces, no nos pueden ver como jueces, y no lo pretendemos; pero cuando aquí [en México] les escuchan la petición -el radio de impacto de la CCAAN es trinacional, en tres idiomas-, el eco es mayor al que hubieran tenido en otro lado, para eso sirve el mecanismo.

México apenas transita a una estructura de tribunales tanto del fuero común como el federal que tomen en cuenta los convenios y tratados internacionales de carácter ambiental y en materia de derechos humanos, a raíz de la reforma constitucional del año 2011, que valida de forma plena el carácter constitucional de esos compromisos del Estado mexicano. A partir de entonces, sobre todo en juicios de amparo, el tema ha adquirido una relevancia superior al que se le otorgaba en el pasado.

Paolo Solano reconoce en entrevista con MILENIO JALISCO las críticas a los “expedientes de hechos” por la cortedad de su alcance. Pero asegura que las cosas cambian: hay un compromiso de que los que se emitan a partir de ahora, tengan garantizado un seguimiento a un año, y no se limiten a su publicación, como sucedió con Chapala. Tampoco se puede demorar tanto un expediente en determinarse: Chapala fue interpuesto en 2003, fue propuesto en 2005 a los ministros ambientales y determinado en 2008. El expediente se publicó en 2012 tras una gran resistencia informativa de las autoridades mexicanas, en especial, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Mucho ayudó a subsanar lagunas informativas el ejercicio ciudadano en materia de transparencia, recuerda el experto.

“Lo del seguimiento es un compromiso que está en la declaración  ministerial, de la reunión de consejo del año pasado; los tres ministros se comprometieron a dar seguimiento a las peticiones que han sido incluidas, en el plazo de un año, y eso no se había dado antes, es inédito […] qué pasó con el asunto, por lo menos ya la parte [el gobierno del país estudiado] tiene que presentarlo, una vez que esté concluido, y establecer qué se ha hecho al respecto. Yo lo que esperaría de parte del público es que sigan insistiendo en el seguimiento de los expedientes”, subraya.

No obstante, el caso de Chapala no se beneficia de ese acuerdo. “Para ser francos, no creo que tengamos un seguimiento, y de hecho, hubo un reporte que se presentó por parte del gobierno de México sobre esta petición; la crítica que se le ha hecho es que no es independiente,  porque no es un órgano independiente, es el propio gobierno que dice: yo les hago una presentación, sobre lo que considera que es pertinente […] lo que nosotros queremos hacer es encauzar ese seguimiento, no reportes sobre otras cosas sino sobre el tema que le interesa al peticionario; si hubo un reporte en el caso de Chapala, no se hizo público, entonces tiene que hacerse público, es importante que la reunión se abra al público, que el reporte se haga sobre temas que aparecen en el expediente, porque el caso que presentó México fue el caso del río Lerma y las mejoras son en esa zona, pero el caso del Lerma no está en el expediente, no teníamos permitido nosotros entrar al Lerma, entonces hay una falta de conexión entre el expediente y lo que se va a reportar”, explica.

- ¿Cómo pueden reclamar los ciudadanos que demandaron el expediente, que haya un seguimiento al caso Chapala II?

- […] no tenemos esa ventana de manera institucional o dentro del acuerdo, lo que sí pueden hacer es acercarse a los ministros, y al Comité Consultivo Público Conjunto […] ellos sí tiene la posibilidad de dirigirse directamente al consejo y hacer una recomendación, creo que sería una vía idónea para lograrlo.

Solciitarán seguimiento a Chapala

 

 

El Instituto de Derecho Ambiental (Idea) aprovechará la reunión de los tres ministros de medio ambiente en Boston, Estados Unidos,  el 15 de julio próximo, para solicitar un seguimiento especial al caso Chapala II, expediente de hechos que demoró diez años en publicarse en medio de una fuerte opacidad institucional, dijo la presidente del organismo, Raquel Gutiérrez Nájera.

Tras presentar el reporte de la región hidrológica Lerma-Santiago Pacífico, en cuyo corazón está enclavado el mayor lago del país, la doctora en derecho consideró esencial pugnar porque haya respuestas del gobierno mexicano a la demanda de cumplimiento de la legislación ambiental en materia de calidad y cantidad de agua que recibe el embalse natural, fuertemente presionado por los usos productivos de la cuenca del Lerma.

Paolo Solano, enviado de la CCAAN, reconoció las limitaciones institucionales. “No, no nos podemos mandar solos, lo puede hacer si nos llega una petición ciudadana y yo tengo que tramitarla, a tiempo; tengo 30 días para solicitar una respuesta, los tiempos están muy medidos, necesitamos sacar un expediente de hechos,  que nos saldría en un tiempo más razonable, en el transcurso de un año, y no en diez como es el caso de Chapala, que es inaceptable”.

El consultor sobre peticiones ciudadanas señala que incluso no se requiere viajar a Boston, porque la reunión de los ministros ambientales estará en línea, y es posible plantear peticiones y preguntas también en línea, lo cual llega a los responsables de la política ambiental que tienen la facultad de ordenar el seguimiento a la comisión.

Claves

 

 

 

Una historia de opacidad

La Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte es una instancia creada a instancias del tratado comercial de los tres países, en busca de identificar y minimizar los impactos ambientales del libre comercio sobre el patrimonio natural y la salud de la población de la región, y la encabezan los responsables del sector en cada nación: el ministro ambiental de Canada, el director de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, y el secretario de Medio Ambiente mexicano

La próxima reunión de los ministros será en Boston, y es una oportunidad para plantear el seguimiento que no se ha hecho del “expediente de hechos” Chapala II, cuya historia significa un importante recuento de la negación de información de entes públicos, en particular, la Comisión Nacional del Agua (Conagua)

La petición original partió de la Fundación Cuenca Lago de Chapala Santiago, en 2003, y fue engrosada con trabajo del Instituto de Derecho Ambiental (Idea); su aceptación demoró al año 2005, y la determinación del consejo del secretariado del organismo trinacional se tomó hasta 2008, para arrancar con los trabajos

El 12 de septiembre de 2008, el Secretariado envió solicitudes de información a diversas entidades gubernamentales en México.  El 1 de diciembre de 2008, “México respondió a la solicitud de información del Secretariado y notificó que la información presentada debía ‘excluirse del expediente de hechos’ debido a su carácter confidencial”

De este modo, “hubo que acudir a sistemas de solicitud de información federal y del estado de Jalisco [Infomex-Federal e InfomexJalisco, respectivamente], un consultor contratado por el Secretariado solicitó información que sirvió para la elaboración de este expediente”.

Así, “la información se obtuvo a partir de los sitios web de Infomex; del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos [consulta realizada el 17 de mayo de 2012], y del Sistema de Solicitudes de Información del Estado de Jalisco [el mismo día]”.

El expediente de hechos Lago de Chapala II, acredita la escasa inversión pública para afrontar el deterioro de la calidad del agua, las omisiones al aplicar la ley a industrias altamente contaminadoras, la casi inexistente plantilla de inspectores y el intermitente monitoreo de la calidad del agua de la región.