Conversión de autos contaminadores costaría 3, 500 mdp

Dueños de talleres reclaman inclusión a proyecto de nueva verificación; la diferencia entre autos nuevos y cambio tecnológico es de 30 a uno.
El costo para la revisión de cada unidad sería de 3,500 pesos en promedio.
El costo para la revisión de cada unidad sería de 3,500 pesos en promedio. (Milenio)

Guadalajara

Si un millón de autos que son altamente contaminadores en Jalisco cambiaran de tecnología hacia convertidor catalítico o combustibles alternos como el gas, los talleres de Guadalajara estiman que cada proceso se puede llevar de 1,500 a siete mil pesos, según la marca y el año del modelo.

Si el costo por unidad se promedia en 3,500 pesos, el costo global del cambio será de 3,500 millones de pesos, aproximadamente 15 por ciento de lo que el gobierno de la República invirtió en regalar más de seis millones de televisores para estimular la industria y generar el cambio a la televisión digital, un programa que por cierto acarrea elevados costos ambientales. En cambio, esa vuelta de hoja tecnológica de los autos viejos, que demanda aproximadamente 0.4 por ciento del presupuesto anual de Jalisco, traerá una drástica reducción de las emisiones a la atmósfera: se estima que cerca de 70 por ciento de lo que los coches contaminan el aire citadino de Guadalajara, deriva de ese millón de automotores obsoletos.

Otra comparación mucho más drástica es con autos nuevos: los más económicos rondan 100 mil pesos, lo que lleva el cambio a 100 mil millones de pesos y demandaría altos subsidios, como ha sucedido en lugares como la Ciudad de México. Cambiar la tecnología es, en cambio, una modesta fracción de ese enorme gasto. La diferencia es más de 30 a uno.

Estos razonamientos fueron parte de la discusión que el pasado viernes se realizó en la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), entre los representantes de los talleres que actualmente tutelan el programa de verificación, y los secretarios de Medio Ambiente, Magdalena Ruiz Mejía, y de Movilidad, Servando Sepúlveda Enríquez.

"Tuvimos que tocar muchas puertas para que la señora secretaria nos recibiera, estamos exigiendo ser parte de ese proceso de cambio, y estamos haciendo propuestas reales y mucho menos caras de lo que ellos señalan para verificentros, que insistimos, son un negocio, no un servicio a la sociedad", señaló a MILENIO JALISCO el dirigente de la unión de Talleres Acreditados Independientes, David Aldrete Medina.

Parte sustancial de la discusión fue por qué ambas dependencias no se han preocupado lo suficiente en hacer que los ciudadanos cumplan con el trámite obligatorio de verificar. Los secretarios se comprometieron a que el próximo 8 de febrero habrá un relanzamiento intensivo de una campaña pública para hacer que los niveles de cumplimiento lleguen a ser universales en el mediano plazo. A la fecha el promedio ronda 30 por ciento de los automovilistas.

También se cuestionó que el "rediseño" del programa esté generando una legitimación de un negocio millonario: montar un taller con una línea de verificación cuesta casi cuatro millones de pesos (ver edición de este diario del 18 de enero de 2016), lo que deja fuera de competencia a los talleres pequeños y medianos.

"Pero eso tiene muchos asegunes: hay requisitos que se inventó la Semadet como tener baños de lujo, que sólo encarece la inversión y que no redunda en la eficiencia del proceso; hay además el afán de imponer cierta tecnología alemana que es muy costosa, nosotros tenemos identificado a un solo distribuidor de esos equipos, NAHA, que es de la BMW, la pregunta es por qué no usamos la tecnología disponible de California, que nosotros tenemos ubicada, y que hace que esos equipos pasen de 1.4 millones de pesos a entre 9 mil y 35 mil dólares (166,050 a 645,750 pesos), y que nos permiten una posibilidad de invertir", puso en relieve.

Un verificentro con las especificaciones que está planteando el gobierno, añadió, "nos deja fuera, y parecería esa la intención, dado que fuimos a Economía a preguntar si tenía diez millones de pesos para prestarnos a cada uno, y nos dijeron que no [...] que podían prestar muchos menos y que había que garantizar el pago con propiedades".

También dijo que una de las tecnologías esenciales que se les piden en la NOM 047 es el dinamómetro, instrumento que permite medir los NOx ("es un término genérico que hace referencia a un grupo de gases muy reactivos tales como el óxido nítrico, NO y el dióxido de nitrógeno, NO2, que contienen nitrógeno y oxígeno en diversas proporciones"), y que tal tecnología no se puede manipular a menos que se le inyecte aire frío, "pero eso es absurdo porque aumenta los hidrocarburos, no tendría sentido".

El dirigente de los talleres lamentó el desinterés de diputados como Enrique Aubry, quien preside la comisión de Medio Ambiente, y señaló que de este modo se afianza la sospecha de que se pretende sacar adelante un negocio a favor de un político mexicano cercano al Partido Verde: Jorge Kahwagi Macari, dueño de buena parte de los verificentros en Ciudad de México, Puebla y Tijuana.