Contaminación y estrés, factores para un infarto

Datos del Inegi revelan que en 2015 ocurrieron 116 mil muertes por enfermedades cardiovasculares, siendo la causa número uno de decesos en México.
La Ciudad de México registra mala y regular calidad del aire.
La Ciudad de México registra mala y regular calidad del aire. (Tomada de Twitter/@webcamsdemexico)

México

Además de la obesidad, la hipertensión, la diabetes, así como el abuso de alcohol y tabaco, la contaminación y el estrés son factores de riesgo para que una persona sufra un infarto.

Datos del Inegi revelan que en 2015 ocurrieron 116 mil muertes por enfermedades cardiovasculares, siendo la causa número uno de decesos en México.

Desde hace 16 meses el IMSS implementó el programa Código Infarto con el cual siete de cada 10 pacientes reciben diagnóstico y tratamiento oportuno, ya sea una intervención coronaria o medicamento para disolver el coágulo que obstruye la arteria del corazón en las primeras 12 horas de iniciados los síntomas.

En conferencia de prensa, especialistas del IMSS comentaron que no hay datos precisos sobre el impacto que tiene la contaminación en la incidencia de infartos en el país, pero aseguraron que se trata de un factor que está comprobado a escala mundial.

En los 16 meses de implementado el programa Código Infarto, 2 mil pacientes infartados han sido atendidos en hospitales del IMSS ubicados en la Ciudad de México, Yucatán, Jalisco y Sonora, lo que representa 36 por ciento, con lo cual ha disminuido la tasa de mortalidad de 26 a 12 por ciento.

Con la cobertura actual de 12 millones de derechohabientes, Código Infarto es el que más abarca en América Latina, pero la meta es mayor: se espera que para 2017 la atención llegue a 35 millones de personas en todo el país.

Para una segunda fase, este año se espera la presencia de Código Infarto en Nuevo León, Guanajuato, Puebla, Veracruz y Coahuila, mientras que para 2017 se busca aplicar el programa en Baja California y Tabasco.

El objetivo no solo son las vidas; se estima que con el programa se ha contenido el gasto de 46 millones de pesos; sumado a ello se reducen los días de estancia hospitalaria, las incapacidades y los pacientes se incorporan rápidamente a sus actividades cotidianas.

Las estadísticas revelan que los hombres tienen mayor posibilidad de un infarto; se habla de una tendencia de tres a uno; sin embargo, según los especialistas, muere el doble de mujeres.

Al respecto, la doctora Gabriela Borrayo, directora de la UMAE del Hospital de Cardiología, dijo que se ha registrado un aumento en la incidencia de infartos en jóvenes menores de 40 años.