Contaminación sonora en el Centro Histórico, rebasa con mucho la norma: Fernández de Lara

El ruido que supera la norma establecida para fuentes fijas de 68 decibeles, llegan a rebasar fácilmente los cien
El transporte público, de los que más contaminan auditivamente.
El transporte público, de los que más contaminan auditivamente. (Foto: Ana María Arroyo)

Puebla

Hay omisión en el problema de contaminación sonora por parte de las autoridades municipales; cuando hicimos esta investigación nunca nos quisieron acompañar, y cuando les mostramos los resultados de contaminación, que rebasaban con mucho la norma establecida, no resolvieron algo. El ruido que supera la norma establecida para fuentes fijas de 68 decibeles, que llegan a rebasar fácilmente los cien donde hicimos el estudio, provoca en la gente dolores musculares, dolor de cabeza y queríamos ver si se adaptan o no al ruido y cómo se sienten después de estar ahí seis o siete horas; y en los monumentos, que tienen algunos deterioros, puede haber desprendimientos de aplanados, ampliación de las grietas u otro tipo de problemas, afirmó la investigadora Carina Fernández de Castro al presentar hoy el libro "Contaminación sónica. Sitios patrimoniales".

Compuesto de escritos de especialistas de las facultades de Ingeniería, Psicología y Arquitectura de la BUAP, el texto fue presentado por Carlos Montero Pantoja y Alfonso Yáñez Delgado quien se preguntó: Y frente a todo esto ¿qué hacen los gobiernos municipal, estatal, federal? Ignorar los trabajos de investigación, entre ellos los cinco ensayos que hoy presentamos, donde se destaca que los jóvenes están más adaptados al ruido por el uso de artículos sonoros como audífonos; en cambo las personas mayores de 50 años, manifestaron una mayor sensibilidad ante sonidos altos".

Carmina Fernández de Lara reveló que el estudio se hizo en diciembre del año pasado, en la Avenida Reforma-Juan de Palafox, entre las calles 11 Norte-sur hasta el Bulevar Héroes del 5 de Mayo, donde las partes más contaminadas fueron la 9 Norte-Sur por el alto número de camiones que ahí circular; el tramo entre la 16 de Septiembre y la 3 Norte-Sur y los Portales del Zócalo, por la afluencia de gente, pero también por la música de los negocios, los restaurantes y el perifoneo de tiendas que ponen bocinas en los pasillos con altos decibeles, que superan la norma establecida d 68, sobrepasando los cien.

El libro presentado fue vendido a un precios especial, pero Fernández de Lara comentó que se puede encontrar en las Librerías Universitarias, en Juan de Palafox número 229 y en el Complejo Cultural Universitario, al sur de la capital poblana.