Consiguen energía a través de excretas de conejo y perro

Alumnos de la Politécnica Metropolitana de Hidalgo hicieron el diseño.
Se ha concientizado a la gente, para que no vea a los perros callejeros como una plaga.
Se ha concientizado a la gente, para que no vea a los perros callejeros como una plaga. (Héctor Mora)

Pachuca

Desarrollo no implica daño ecológico, esto lo comprobaron alumnos hidalguenses que vieron en las excretas de los animales la posibilidad de innovar y crear fuentes alternativas de combustible como lo es el biogas a través de un biodigestores, y con ello de apoco reducir el problema de suciedad que estos desechos significan para la ciudadanía.

Ejemplo de ello es el caso de Romeo Alejandro Vergara Castañeda, quien al pertenecer a la carrera de Ingeniería en Energía de la Universidad Politécnica Metropolitana de Hidalgo (UPMH) diseñó y fabricó un biodigestor que tiene por nombre “Granja cunicola sustentable, rentabilidad del biogas en el sector agropecuario” el cual basa su mecanismo en el excremento del conejo, mismo que en su primera carga se deja reposar por 25 días para su biodigestion anaerobia, es decir carente de oxígeno.

Posterior a esto y ya formada al interior del biodigestor la microflora necesaria para la digestión únicamente se requerirá de 15 días para obtener el biogas.

“De este proceso se tendrán dos subproductos: el biofertilizante y el biogas”, señaló Alejandro Vergara, quien explicó que este último puede ser empleado en la combustión directa en estufas, calentadores de agua o bien para la generación de electricidad.

Por su parte el biofertilizante dijo sirve como abono para los cultivos agrícolas, reduciendo los costos de una de las actividades de más alto impacto en la entidad.

Se debe decir que este prototipo ya fue comercializado y actualmente es empleado para cubrir la demanda energética de una granja de conejos en el estado de Querétaro la cual cuenta con 500 ejemplares y con esto se obtienen 600 mil litros de biogas.

Al respecto del costo del aparato su creador indicó es en promedio de 10 mil pesos dependiendo de la cantidad de excretas que se le suministren, la utilización del biogás generado y las especificaciones del cliente.

Otro de los casos de innovación en la misma rama, pero a través de excremento de perro es el trabajo universitario, “Propuesta de proyecto, producción de biogas por medio de las excretas de perro y su impacto medio ambiental”.

Dicho proyecto nació de la necesidad de combatir la problemática social que provocan los perros callejeros,  puesto que sus desechos fecales al estar a la intemperie pueden dañar la salud de los seres humanos, comentó una de sus realizadoras y alumna de la Ingeniería en Energía de la UPMH Vianey Ramírez Bautista.

La estudiante explicó que el trabajo se lleva a cabo en conjunto con el Instituto Politécnico Nacional, el gobierno de Tizayuca Hidalgo y la Asociación Civil PEAT encargada del rescate de perros y en una primera instancia se basó en analizar la materia prima, que en este caso son las excretas de los perros y poder determinar su factivilidad para producir biogas y la utilidad de este en calefacción o producción de electricidad.

Los resultado de la prueba empírica hecha por los universitarios valiéndose de un bote al cual le colocaron el desecho de los animales y agua durante dos semanas fueron favorables.

Vianey Ramírez comentó que ahora resta llevar el proyecto a los laboratorios, los cuales serán prestados por el IPN para conocer la cinética de producción, para que después el biogás sea analizado cromatográficamente para conocer a ciencia cierta su composición. El lapso en el que se estima será efectuado este trabajo es de seis meses.

Con estos datos los diseñadores de la innovación tiene planedo instalar un biodigestor en el albergue de perros antes referido para encontrar una solución para las excretas de los animales.

“Aquí la colaboración del gobierno de Tizayuca será otorgarle a PEAT un terreno para establecer su albergue”, apuntó la alumna de la UPMH.

La joven expresó que este modelo podrá ser empleado en otras regiones del estado y delegaciones de la Ciudad de México.

“PEAT tiene mucho contacto con los albergues del municipio de Pachuca quienes han dado todo el apoyo al proyecto al brindarnos la materia prima y así poderla analizar”, dijo.

Por último destacó que ha resultado una ventaja la colaboración con otros organizaciones, dado que de esta forma se ha difundido su trabajo.