Congreso rechaza otra vez matrimonios gays

La Dirección Jurídica negó que con su respuesta sobre la falta de aprobación de las uniones entre personas del mismo sexo violen los derechos humanos.
Al menos 52 activistas y personas de la comunidad LGBT participaron en un foro regional organizado frente al recinto legislativo local.
Al menos 52 activistas y personas de la comunidad LGBT participaron en un foro regional organizado frente al recinto legislativo local. (Especial)

Monterrey

El Congreso del Estado utilizó dos veces la misma respuesta considerada por la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) como discriminatoria para oponerse a legislar sobre los matrimonios del mismo sexo.

Después de que MILENIO Monterrey diera a conocer estos hechos el 18 de febrero de este año, la dirección Jurídica del Congreso uso de nuevo el machote de respuesta, donde señalaba que los matrimonios entre personas del mismo sexo no podían ser avalados porque la “sociedad tercermundista de Nuevo León” no los aceptaba.

La diferencia es que esta vez, el juicio de revisión estaba firmado por la actual presidenta del Congreso y quien se ha manifestado a favor de los matrimonios igualitarios, María Dolores Leal.

El recurso de revisión dentro del Juicio de Amparo que sigue una pareja de mujeres para casarse en el estado de Nuevo León fue enviado 25 de febrero de 2015, en él señala que si el pueblo neolonés (sic) estuviera preparado para los matrimonios del mismo sexo, desde hace tiempo se hicieran creado disposiciones como el “Pacto de Solidaridad” o la “La sociedad de convivencia”.

En el escrito se señala que esto se debe a que el “el pueblo de Nuevo León no está de acuerdo con las relaciones homosexuales y menos aún que se llegue al extremo de legalizarlas a través del matrimonio”.

En el texto también reinciden en el argumento de la procreación como finalidad del matrimonio y afirman que dos hombres o dos mujeres no pueden unirse legalmente bajo esta figura pues uno de sus fines legales, que es tener hijos, no se estaría cumpliendo.

“Al pretender las quejosas (homosexuales) contraer matrimonio es incuestionable que no se cumplen los supuestos previstos por el legislador, porque en modo alguno se cumple con el fin primordial del matrimonio, dado que no podrán perpetuar la especie”, señalan.

Dentro de sus razonamientos rechazan la existencia de un modelo de familia, sin hijos, o sin una pareja heterosexual que lo encabece.

Rechaza que a las quejosas se les esté violentando sus derechos humanos y garantía a la igualdad, porque el principio de igualdad no implica que todos los sujetos de la norma se encuentran siempre en condiciones de absoluta igualdad, sino que dicho principio se refiere a la igualdad jurídica.

“…que debe traducirse en la seguridad de no tener que soportar un prejuicio (o privarse de un beneficio) desigual o injustificado, entendido esto, es obvio que la garantía igualdad opera en tratándose de individuos iguales”.

Sin embargo no explica porque esta pareja de mujeres no será “igual” a cualquier otra o en que deriva la diferencia que se traduce en una negativa. Además señala que no existe discriminación en la negativa y se justifica de la siguiente manera:

“El hecho de que dos personas del mismo sexo pretendan acceder a la institución del ‘matrimonio’ en modo alguno puede considerarse como desigualitario, pues como ya se dijo no hay identidad de género; lo cierto es, que tal situación obedece a que no hay idoneidad en la medida, pues es incuestionable que jamás podrán procrear hijos”, puntualiza.

EXIGEN ALTO A LA VIOLENCIA

Una exigencia al cese de la discriminación fue lanzado desde el Primer Foro Regional de Mexicanos y Mexicanas Gays, Lesbianas, Bisexuales y Trans celebrado en Monterrey este 17 y 18 de abril.

En el foro participaron 52 activistas y personas de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual y Transexual (LGBT) de Tamaulipas, Coahuila, Querétaro, Jalisco y Nuevo León.

Entre las asociaciones organizadoras se encontraban Comunidad metropolitana de Monterrey (COMAC), la revista Ullisex, El clóset es para la ropa, no para las personas; Sal Aelredo y Codise, con sede en Coahuila y Jalisco.

Informaron que Monterrey fue elegido como sede por el amplio historial de discriminación.

Añadieron que de acuerdo a cifras presentadas por la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Discriminación en agosto de 2014, el área metropolitana de Nuevo León es donde más se discrimina a homosexuales, mujeres e indígenas.