“El Conde” y “El Payo”, comparten triunfo

Los toreros triunfaron en la Plaza Nuevo Progreso, al cortar dos 2 orejas cada uno.

Guadalajara

Alfredo Ríos El Conde, el único torero jalisciense programado en la temporada  2014, se alzó con un triunfo rotundo en la tercera corrida de la temporada. Triunfo que compartió con Octavio García “El Payo”, quien continúa hilvanando éxitos en las plazas que pisa.

Los bien presentados toros de Los Encinos, tuvieron nobleza y claridad en sus embestidas, lo que permitió a los toreros desarrollar su repertorio, cabe señalar, que en términos generales, al encierro, le faltó mayor transmisión y son, para que lo que se hacía con ellos proyectara con fuerza al tendido.

El tapatío Alfredo Ríos, disfruta delante del toro, pase a pase saboreaba su quehacer taurino mostrando al tendido la madurez y sitio adquirido a través de los años, en los toros.

Al abreplaza, lo llevó por chicuelinas al caballo, y en quites realizó vistosas criolinas (lance creado por el jalisciense Eliseo Gómez “El Charro”), con lo que escuchó la primera ovación de la tarde. Cubrió con habilidad el segundo tercio, y con la muleta, realizó una faena fincada por el lado derecho, con pases lentos aprovechando las embestidas de su débil oponente. Mató de entera desprendida cortando la primera oreja de la tarde.

Con Doble Letra, que complementó su lote, volvió a instrumentar pases lentos y templados, en una faena larga, que rubricó con el pase de la firma, el desdén, y dosantinas. De una entera hasta las cintas, finiquitó al toro, cortando una oreja más, ganada a ley y con fuerza.

Octavio García “El Payo”,  atraviesa por un gran momento, ayer, corrió la mano con largueza aguantando el lento pasar de Poco Pelo, su faena a media altura, mantuvo el interés de los cerca de cuatro mil aficionados que se dieron cita a la plaza Nuevo Progreso. Y como mató de una entera de efecto rápido, la autoridad concedió las dos orejas. Un sector del público le pitó la segunda por lo que decidió guardarlas en su casaquilla.

Con Motivos, último de la tarde, su faena fue de más a menos, igual que las acometidas del astado. Mal matando al tercer viaje.

A Alejandro Talavante, le correspondió el peor lote de la tarde, y si a esto le unamos que el diestro hispano se vio apático, se entenderá porque fue la tarde más gris que ha tenido en Guadalajara.