Compite chía contra el maíz en los Altos de Jalisco

Seder recomienda sustituir cultivos para obtener más ganancia; maiceros responden que el cereal contribuye con función social.

El auge y la importancia que se le está dando en últimas fechas a la siembra de la chía en los Altos de Jalisco, es visto con recelo y desconfianza por algunos productores de maíz, asegurando que el primer cultivo no contribuye socialmente al desarrollo de la región, lo que la gramínea sí haría.

De unos años para acá, agricultores de Acatic, Cuquío, Tepatitlán y Zapotlanejo, han decidido dejar de sembrar maíz o agave y dedicarse a la chía, pues se ha comprobado que esta semilla tiene abundantes nutrientes y un buen valor comercial, sobre todo en Japón, a donde se va prácticamente toda la producción local.

En la Feria Internacional de la Chía, celebrada en Acatic en días pasados, los promotores de este cultivo aseguraron que esta semilla, sobre todo la variedad conocida como chía blanca, proporciona tres veces más calcio que la leche y tres veces más hierro que el salmón, además de otros nutrientes, por lo que se le considera un alimento muy completo y con alta demanda en otros países. Además, esta planta de origen prehispánico, es relativamente fácil de sembrar, pues no requiere cantidades excesivas de agua ni suelos ricos, siendo ideal la zona de Los Altos para producirla.

A nivel mundial, los productores más fuertes de chía son Argentina y Australia y en México, el principal sembrador es Acatic, seguido de sus vecinos Tepatitlán, Zapotlanejo y Cuquío, aunque en Chihuahua también hay grandes porciones de terrenos con esta planta y se estima que en Jalisco hay unas 5,000 hectáreas cultivadas con esta especie.

Por su parte, Servando de Loza, representante de la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder) en Tepatitlán, señala que la chía tiene un mejor valor de mercado que el maíz, ya que éste ha bajado de precio por factores mundiales.

Sin embargo, se recomienda la rotación del cultivo de la chía, ya que también erosiona el suelo y lo ideal sería sembrarla cada dos años.

De esta forma -continúa Servando de Loza-, los productores de maíz podrían alternar su cultivo con el de la chía y así evitar pérdidas como en este año, donde el precio del grano se desplomó de 4 a 2.8 pesos, trayendo pérdidas a los maiceros.

La recomendación de Seder no convence totalmente a los maiceros, pues Enrique Vargas Soto, regidor de Tepatitlán y también sembrador de maíz, refiere que la siembra de este grano contribuye además al bienestar social de la región y no solo económico y la siembra de cada vez mayores extensiones de tierra con chía, dejará eventualmente a la región sin abasto de granos, que además de alimentar familias, es alimento para el ganado.

Vargas Soto explica que el maíz da un valor agregado que no tiene la chía, pues genera ingresos no solo al que lo siembra, sino a los tortilleros, los que hacen pastura y la distribuyen como alimento para ganado y en cambio la chía simplemente se cosecha y se exporta, dando ganancias solo al que la produce.