Comienzan celebraciones en Arquidiócesis

La Catedral lució llena entre devotos y sacerdotes para celebrar los 150 años de la Arquidiócesis de León.
La Catedral lució llena entre devotos y sacerdotes.
La Catedral lució llena entre devotos y sacerdotes. (Sergio Contreras)

León, Gto.

La Arquidiócesis de León cumple 150 años y ya lo está celebrando.

Ayer al mediodía la Catedral fue la sede de una concelebración eucarística presidida por Monseñor Alfonso Cortés Contreras. Desde noventa minutos antes ya había devotos esperando para ser testigos de esta fiesta. Al repicar de las campanas, justo a las doce horas el recinto lucía lleno, todas las luces fueron encendidas y se colocaron pantallas en el interior para el sector que no tenía una vista privilegiada hacia el altar. Nadie quería perderse un detalle.

La celebración fue muy de casa prácticamente sólo los sacerdotes de León ocuparon un cuarto del espacio de la Catedral Basílica de la Madre Santísima de la Luz. Parte de la lista de invitados especiales la conformaron el obispo emérito de Querétaro, Mario de Gasperín Gasperín y el de Cuernavaca, monseñor Florencio Olvera Ochoa.

La fiesta eucarística tuvo sus peculiaridades. El altar lucía lleno. Muchas manos, mucha fe. Casi dos horas de devoción absoluta con alfombra roja incluida.

Los sacerdotes que concelebraron ofrecieron la hostia en todo el recinto por las dificultades que implicaba formar una fila de feligreses.

Al pie del altar, los padres tomaron la comunión por sí mismos. Es algo que muy pocas veces se ve. El ambiente auditivo fue aportado por la Escuela

Superior de Música con una interpretación monumental de cantos gregorianos.

La gran festividad será este viernes 21 en la Plaza Expiatorio a las 7 de la noche, donde se esperan más de 30 obispos de todo el país.

Al finalizar la misa, José de Jesús Ibarra Andrade, vocero de la Arquidiócesis habló abiertamente sobre el matrimonio entre personas del mismo género. "La iglesia siempre abogará por el matrimonio entre hombre y mujer, sin embargo no desprecia para nada a la persona humana y su dignidad en cuanto a tal.

La iglesia siempre va a aceptar a la persona sea como sea" claramente.