Comienza reconstrucción de poblados afectados por "Patricia"

Las autoridades establecieron un plano de contingencia basado en dos ejes: El restablecimiento de la energía eléctrica y la rehabilitación de las carreteras afectadas.

La Huerta

Una vez que pasó la tempestad llegó la calma a los municipios afectados por "Patricia". El gobierno federal dispuso de todo su estado de fuerza para reconstruir las poblaciones que resultaron dañadas por el paso del huracán más poderoso del continente. 

Las autoridades establecieron un plano de contingencia basado en dos ejes principales: El restablecimiento de la energía eléctrica en las poblaciones afectadas y rehabilitar las carreteras dañadas. 

De acuerdo con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), más de 251 mil usuarios se quedaron sin energía eléctrica en Jalisco y Colima. Hasta la tarde de ayer, el 80 por ciento de las poblaciones que estaban en penumbras  ya tenían servicio de luz. 

Estimaciones de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), señalan que el fenómeno meteorológico dejó 10 mil afectados y un número indeterminado de casas afectadas. Actualmente siguen en los albergues alrededor de 5 mil personas.

Por otro lado, ayer por la noche la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco (UEPCBJ) comenzó con el reparto de despensas entre los damnificados. Hasta el cierre de esta edición la dependencia estatal no había informado el número exacto de despensas entregadas. 

Lo cierto es que poco a poco los habitantes de de Cihuatlán, Barra de Navidad, Melaque y La Huerta regresan a sus actividades normales. 

La federación prevé que a más tardar en dos semanas los servicios básicos en dichos municipios queden restablecidos al 100 por ciento. 

Esperan ayuda

Han transcurrido más de 72 horas de que el huracán Patricia devastó la costa sur de Jalisco y la ayuda sigue sin llegar al poblado de Emiliano Zapata, en el municipio de La Huerta, el más afectado de todos, ya que por ahí entró el fenómeno natural. 

Alicia García Casillas vive en Emiliano Zapata. Es una mujer de baja estatura, de complexión delgada y de tez morena, que se gana la vida haciendo remiendos a la ropa de sus vecinos, su esposo trabaja en un hotel de lujo como elemento de seguridad. 

“Mi esposo y yo ganamos 4 mil pesos al mes, tardé siete años en construir mi casa de madera con techo de lámina y el huracán la destruyó en dos horas”, decía con voz entrecortada. Alicia García finalmente no pudo contener el llanto al recordar a sus hijos que viven en Guadalajara y de los cuales no sabe nada desde que pasó el huracán. 

“Yo espero que nos estén escuchando y quiero decirles que su madre está viva, quiero decirles que desgraciadamente sí nos afectó el huracán y la mera verdad aquí estamos echándole ganas”.