Colonia San Isidro “la más vieja y la más olvidada"

Debido a la negligencia del municipio, las lluvias provocan grandes inundaciones en el sector, por lo que los vecinos deben luchar con escobas y cubetas para que el agua no entre a sus hogares.
La Colonia San Isidro de Lerdo, la más vieja de la ciudad y la más olvidada.
La Colonia San Isidro de Lerdo, la más vieja de la ciudad y la más olvidada. (Alberto Robledo Cervantes)

Lerdo, Durango

La colonia San Isidro es una de las más viejas de Ciudad Lerdo, pese a esto, por muchos años ha permanecido en el olvido, tanto de las autoridades como de los ciudadanos. Lo anterior lo señaló don Lucio, quien ha vivido ahí durante 25 años.

Con las lluvias que cayeron en la Comarca Lagunera, la condición en la que que quedó la colonia, principalmente a la entrada, fue reflejo de lo que aseguró el colono.

A cada esquina agua estancada complicó el tránsito de peatones y automóviles, por falta de drenaje pluvial las cuadras se inundaron y en algunos casos, el agua llegó hasta el interior de las casas.

Por razones como esta los colonos han estado obligados a levantar bardas en su casa, a fin de evitar el paso del agua, aunque algunos no han recurrido a esto, pues limitantes económicas se los impiden.

"Lo que pasa es que no hay un sólo drenaje a lo largo de la calle y toda el agua se junta, entonces pasan los carros y hacen olas, por eso se mete a las casas".

Ellos, cada que llueve, tienen que sacar el agua de sus casas a pura cubeta.

Martha Balderas, quien vive en la calle Corregidora (una de las más afectadas), manifestó que durante la lluvia del viernes pasó la noche barriendo para evitar en medida de lo posible el inundamiento de su casa, pues si bien ha levantado barda, el agua sigue entrando.

"Luego se hacen puros pozos y es pura cochinada, sí nos gusta que llueva, pero no tan exagerado porque ya sabemos cómo nos va a ir", detalló Martha.

Ella ha vive en la colonia desde 1991 y de entonces a la fecha, nada en esta condición ha cambiado, antes se acostumbró a vivir de esa manera. Todos aprendieron la manera de sobrellevarla ante la negligencia del municipio.

Para que el agua se vaya, o que cuando menos baje un poco, Martha Balderas señaló que los vecinos tienen que destapar la alcantarilla que está en la esquina de la cuadra, esto, a riesgo de ocasionar un accidente, pues con el agua la alcantarilla destapada no se ve y alguien puede caer ahí.

Don Lucio, quien vive en la calle Nicandro Valenzuela (en la misma colonia), señaló que mucho de eso se debe a que están ubicados a faldas del cerro, entonces el agua de la lluvia baja para quedarse estancada en su calle, donde una casi laguna impedía paso de peatones y conductores.