"Todavía no es Navidad y Don Chuy ya nos regaló un pollo"

Los habitantes de la colonia Establera, señalan que al menos alguien se acuerda de ellos, sobre todo en esta temporada y además de comida, les apoya con madera, láminas y otros materiales.

Matamoros, Coahuila

"Aunque todavía no es navidad -hasta la próxima semana-, don Chuy ya nos trajo de comer pollo, en lugar de pavo, pero de todas formas se lo agradecemos, porque es una persona muy buena".

"Siempre nos ha estado ayudando ya sea en la donación de madera, tarimas, láminas o comida, pero más en esta temporada navideña", informó la señora Adriana Guerrero Favela, quien vive en la calle Primera de la colonia Establera, ubicada al sur oriente de esta cabecera municipal.

Por su parte, María de Jesús Montejano Fraire, también de ese sector, que por cierto carece de una buena urbanización, pues no cuentan con los servicios básicos, como son pavimento, alumbrado público, agua y drenaje, agradeció a Jesús Villalobos, porque:

"De perdido alguien se acuerda de nosotros los pobres, sobre todo en esta temporada navideña, pero lo que más nos urge es que nos legalicen los terrenos en donde vivimos con nuestros hijos".

"Además de que la temporada se presta para este tipo de actos de buena voluntad, porque no nada más nos trae comida porque tiene un negocio de pollos asados".

"Es poquito lo que nos está dando, pero de todos modos se lo agradecemos, porque la intención es lo que cuenta, incluso que venga hasta nuestra colonia, a nuestras casas a traernos este alimento, que contiene pollo y papas". 

"También cuando le hemos pedido apoyo para material para construir, pues nos consigue tarimas, cartón, madera, o unas pocas varillas para construir nuestras viviendas", explicó la señora Montejano Fraire.

Alfonso Ramírez Morales de 58 años de edad, quien vive en la colonia Luis Donaldo Colosio, postrado en una vieja silla de ruedas, dijo que padece diabetes.

Entre sus necesidades más apremiantes son unos lentes, así como una prótesis pues carece de su extremidad inferior izquierda, pero de todos modos recibió con agrado un contenedor con comida que le regaló a quien le dice "Chuyito".

Carlos García Rodríguez, de 60 años de edad, que se dedica de ayudante de ladrillero en el área de reubicación, que tiene un hijo con síndrome de Down (Carlitos).

Desde hace aproximadamente cinco años se quedó sin su casa, porque murió su esposa y hubo de quedarse con sus dos hijos en un mezquite, donde improvisó una especie de vivienda.

"Pero fue el señor Jesús Villalobos, quien nos regaló un terreno con un cuartito de adobe, frente a un negocio que tiene en un lugar cercano a los campos espigueros, donde hasta la fecha vivo".

"Ya construí otras dos habitaciones por mis propios medios, sin embargo, a mi hijo también lo llevo a las ladrilleras y es don Jesús, quien regularmente nos ayuda con comida y algo de dinero para sacarlos adelante", expresó García Rodríguez.