Ratas y cucarachas 'adornan' colonia La Esperanza

Los vecinos de la calle Ónix, entre Diamante y Esmeralda, manifestaron su descontento con los trabajos realizados para parchar los pozos, además de la presencia de plagas en casas abandonadas.
En la colonia La Esperanza, vecinos sufren por la mala pavimentación y las plagas que existen.
En la colonia La Esperanza, vecinos sufren por la mala pavimentación y las plagas que existen. (Alberto Robledo Cervantes)

Gómez Palacio, Durango

En la calle Ónix, entre Diamante y Esmeralda de la colonia la Esperanza, el asfalto que la recubre es un nido de parches y baches y, encima, en la cuadra hay dos casas cuyos únicos residentes son ratas y cucarachas, que ya buscan la manera de mudarse con sus vecinos.

Lo primero que hay que destacar es el cruce de la Ónix con Diamante, donde empieza un terreno irregular con gravilla y pozos que, además de dar mal aspecto a la colonia, traen complicaciones a los automóviles que por ahí circulan.

A lo largo de toda la cuadra se ven parches que empiezan a hacerse baches. Estos son producto de las reparaciones que se hacen debido a las constantes fugas de agua, "pero sólo vienen, arreglan, medio parchan, se van y no regresan", aseguró una de las vecinas.

Aunque este no es el único motivo del tapizado de parches en la cuadra, la vecina también señaló la instalación de tuberías de gas y como es recurrente, las lluvias.

Estos fueron hechos sin precisión, pues se ven como plastas de chapopote amorfas, que dan la percepción de que se hicieron solamente para tapar la zanja, sin cuidado alguno en que quedara cuando menos decente, "si por eso se ve bien fea la calle", expresó la vecina.

Otro de los problemas que se presentan sobre la Ónix es el de las ratas y las cucarachas, las que viven en las 2 casas abandonadas que hay en la colonia.

Una de estas, en la que viven las ratas, tiene, según los colonos, de 5 a 6 años en desuso, lo que ha sido detonador de la generación de los mencionados animales rastreros, que encontraron la manera de mudarse a las casas vecinas.

La molestia en cuanto a las casas deshabitadas no se limita esto, también reclaman que dan mal aspecto a la cuadra.

Y es que la fachada de estas están maltratadas por la humedad, la pintura empieza a perder color, la basura, las hojas y la tierra están acumuladas a su entrada.

Las hojas de los árboles que están sobre su banqueta, se juntan en las casas vecinas y se quejan de tener que salir a limpiarlas todos los días, incluyendo esas casas, aunque no les corresponde.