Colonia Campillo en Gómez Palacio, en el abandono

Baches, basura, aguas negras y drogadictos en las plazas, son algunos de los males con los que los vecinos tienen que vivir, pues las autoridades no prestan ninguna atención al sector.

Gómez Palacio, Durango

Sin pavimentación, llena de hoyancos, con el drenaje brotando y corriendo por los cordones cuneta, los habitantes de la colonia José Campillo Sáenz sufren de un latente abandono por parte de servicios públicos municipales, parques y jardines, del Sideapa y hasta en el rubro de seguridad pública.

Avanzando hacia el jardín de niños Adolfo Ruiz Cortines, una señora se acerca y asienta: "Aquí son pura tierra y pozos. Nosotros pedimos más llaves para poder regar las áreas verdes pero cuando vinieron los del Sideapa a arreglar una fuga, hasta nos quitaron una manguera con que regábamos los arbolitos".

"Tampoco vienen los de parques y jardines. Mire, cuando le dijeron que iba a ser alcalde a Campillo, nos dijo que iba a levantar esta colonia, que lleva el nombre de su padre, pero después como la rana, se le pasó".

La misma iglesia de San Judas Tadeo y un centro comunitario del DIF se encuentran rodeados de basura y maleza, en tanto que el drenaje corre por el cordón.

El camino por la calle Quinta de este fraccionamiento que se ubica en las inmediaciones del parque industrial, Rafael Muñoz Meza, operario de una fábrica, explica que el alumbrado también falla en la calle Topias, considerada una vialidad estratégica donde el tránsito de vehículos de carga pesada pasan haciendo más grandes los baches.

"Salimos de trabajar y tenemos miedo porque está bien oscuro. Unas lámparas prenden y otras no y los camiones pasan zigzagueando porque la carretera está llena de hoyos, ni pavimento hay ya de tanto desgaste", apuntó el muchacho.

Siguiendo la ruta de la calle Topias se hace evidente el descuido en los parques y plazas públicas: maleza y basura, sin embargo no impiden ver que en un tiempo los espacios eran hermosos sitios para que jugaran los niños.

Unas señoras que pidieron anonimato, aseguraron que durante los fines de semana los obreros de las maquiladoras invaden las plazas para beber y drogarse a partir de las siete de la mañana.

"Esto es una asquerosidad. Salen del primer turno y se ponen a tomar delante de los niños. Para las tres de la tarde esto es insoportable porque salen otros y se suman y luego se ponen a orinar en las plazas y a gritar peladeces".

"Aquí jamás viene la policía a hacer rondines y se van con su ruido hasta la madrugada dejando latas y botellas rotas, es un muladar".

Al intentar salir de la colonia y tomar la calle Piedras Negras, en medio de la calle se encuentran unos topes que advierten un peligro inminente. Se trata de un megabache que según los vecinos, ya forma parte de su paisaje.