Los Colomos ampliarán su autonomía operativa

Se ha publicado el nuevo reglamento del OPD que reduce el consejo directivo casi a la mitad, amplía atribuciones pero mantiene influencia del alcalde.
La autonomía debe contemplar las adquisiciones, el personal y la tarifa de acceso al sitio.
La autonomía debe contemplar las adquisiciones, el personal y la tarifa de acceso al sitio. (Milenio)

Guadalajara

El Bosque Los Colomos acaba de estrenar autoridades, y de forma aparejada, un nuevo reglamento interno como Organismo Público Descentralizado que incrementa la autonomía de su actuación pero mantiene su dependencia de las decisiones del presidente municipal.

En la gaceta municipal del 15 de enero de 2016, se publicó el “Reglamento del Organismo Público Descentralizado (OPD) de la Administración pública municipal de Guadalajara denominado Bosque Los Colomos”, que sustituye al publicado en el mismo medio el 17 de octubre de 2011; entre sus bondades establece una junta directiva menos obesa (máximo trece miembros contra 24), y en el cual cinco nombramientos son de funcionarios públicos municipales contra once del anterior; también incorpora una gerencia técnica ambiental, de un consejo consultivo ciudadano y obliga a seguir los planteamientos de un plan maestro cuya elaboración será tarea de la gerencia ambiental, sin aclarar si se trata del que ya estaba elaborado desde 2013.

El presidente municipal designa al director, al gerente y al presidente del consejo consultivo (que tiene asiento en el directivo) y ofrece la posibilidad de recibir una terna de parte de consejeros. Se trata de generar una autonomía financiera y de políticas de manejo del organismo, aunque es sujeto de auditorías municipales. Dependerá de los instrumentos que esta naciente directiva genere, la posibilidad de cristalizar los cambios que demanda el manejo del área natural protegida.

¿Cuáles características debe tener este nuevo organismo? El documento Propuesta de un nuevo modelo de gobernanza para el bosque Los Colomos, que forma parte del plan maestro de 2013, señala: Se requiere “una claridad meridiana sobre la delegación que hace el municipio en el OPD, por la que se le transfieren plenamente las facultades correspondientes a la administración y manejo del bosque, cuya autonomía de gestión no se limita o condiciona y se le reconoce toda la autoridad debida para manejar los asuntos internos del bosque; por lo tanto, se acota la injerencia del gobierno municipal solamente a la asignación y fiscalización de recursos para la operación del bosque y por ende, ser objeto de la rendición de cuentas en lo que respecta al cumplimiento de su mandato y las finanzas del organismo. La autonomía de gestión del OPD debe incluir la elaboración de los reglamentos internos necesarios en materia administrativa como los que corresponden a adquisiciones, personal y tarifas por el acceso al sitio, renta de espacios, concesiones y en general los diversos ingresos económicos”. Este aspecto en buena medida se cumple en el nuevo reglamento.

Dos, “garantizar el espíritu de ciudadanización propio de los OPD y el carácter de órgano colegiado de su Junta de Gobierno, misma que debe tener una composición que la haga funcional tanto en el número como en el perfil de sus miembros, con una mayoría cuyo periodo no se limite a los tres años de cada administración municipal, y sean personas que por su experiencia y conocimientos puedan aportar efectivamente en las deliberaciones y decisiones”. No está precisado.

Es deseable “que sea la misma Junta la que elija a su presidente –así como a su tesorero y secretario- de entre sus miembros. Cuando por razones de índole distinta a las buenas prácticas se establezca que sea el presidente municipal quien designe al presidente de la junta, es conveniente que lo haga de entre sus miembros activos y no mediante designación de alguien sin conocimiento del bosque y de la vida interna del OPD”. Este es el elemento menos reflejado en el nuevo ordenamiento.

Además, “que sea la junta de gobierno quien designe y en su caso destituya al director –por lo que éste no puede ser miembro de la misma- quien, a su vez, debe tener el suficiente margen de maniobra para tomar las decisiones que le permitan ser exitoso; asimismo, es conveniente no preestablecer una temporalidad en el cargo, de manera que la continuidad dependa de los resultados obtenidos, tras procesos [...] de evaluación de desempeño y logros”.

Nuevos funcionarios designados:

Jorge Israel García Ochoa, director general

Manfred Meiners Ochoa, gerente ambiental

José Pablo Robles, presidente consejo consultivo