Circos sin animales afecta entre 70 y 80% de afluencia

Así lo dio a conocer Andrés Canto, presidente del Colectivo Nacional Circense, quien afirmó que es falso que maltraten animales, indicó que tienen permiso de Semarnat.
Andrés Canto, presidente del Colectivo Nacional Circense.
Andrés Canto, presidente del Colectivo Nacional Circense. (Miguel Ángel González)

Torreón, Coahuila

Andrés Canto, presidente del Colectivo Nacional Circense, dijo que no traer animales sí les afecta la afluencia de público, entre un 70 y un 80 por ciento. En 250 años de historia del circo mexicano, sin embargo, ha habido una evolución, pero que sin duda son una alternativa para la gente de bajos recursos, que no puede pagar 300 dólares para ver al Du Soleil.

Señala que los animales que tienen los circos son nacidos en su cautiverio, comprados en el extranjero y que existe la llamada impronta, que es la relación afectiva entre el animal, aunque ya no sea salvaje y su cuidador. Liberarlos en su medio natural, es prácticamente condenarlos a la muerte, pues no están adaptados.

La evolución implica también el entrenamiento, que se hace en base a recompensas, como con los canes.

“La gente pide animales en el circo. Preguntan si vienen y cuáles. No es un capricho, no soy tan tonto para esclavizarme cuidándolos pues es una gran responsabilidad".

“Es falso que maltratemos a los animales. Tenemos permiso de Semarnat y vigilancia de PROFEPA sobre nuestros especímenes. Vemos estas leyes más como algo de índole político que como la verdadera intención de cuidar el medio ambiente”.

Ellos mismos han emitido demandas en caso de maltrato animal, como sucedió en Morelia, donde una elefanta decomisada a un circo fue llevada al zoológico y tras cuatro meses bajo la intemperie, murió.

En los circos, dijo, al llegar a un lugar lo primero que se hace es poner una carpa para resguardar a los animales.

Armado de documentos que asegura son de origen científico y médico, Andrés  Canto trae otra propuesta de ley, que consideran debería ser tomada en cuenta, y que presentan en cada parte del país al que van, para defender su trabajo, viajando y ejerciendo el derecho al libre tránsito.

“La gente pide animales en el circo. Preguntan si vienen y cuáles. No es un capricho, no soy tan tonto para esclavizarme cuidándolos pues es una gran responsabilidad. Por ejemplo, un tigre se come al día, entre seis y diez kilos de pollo, estamos terminando con empleos directos e indirectos”.

Los animales de circo, dijo Canto, son revisados por veterinarios cada seis meses, reciben vacunas y tratamientos en caso necesario. Señaló que no aprueban las leyes planteadas por el Verde, y que seguirán usando medios legales para que estas sean diferentes.