Colapsará el río Pánuco aún sin trasvase: expertos

Agua potable en escasez en contraste con la inmensidad del afluente, contaminación, estiaje y falta de infraestructura, la problemática que prevén se agudizaría con el proyecto Monterrey VI.
Río Pánuco.
Río Pánuco. (Milenio)

Pánuco

El río Pánuco no tendrá capacidad en unos años para abastecer a la población asentada en sus márgenes, por lo que el Proyecto Monterrey VI, genera temor en la región, señalan expertos en materia hidráulica, pecuaria y del medio ambiente. Y es que el desabasto de agua, la mala calidad de la misma por contaminación y falta de tratamiento, son el talón de Aquiles del norte de Veracruz.

El Pánuco, que es uno de los más caudalosos del país, no parece ser suficiente para garantizar el abasto en todos los usos, doméstico, agrícola, industrial y de servicios, subrayan. Debido a lo anterior, se teme una gran crisis en los años siguientes por épocas de estiaje más prolongadas.

Prevén que el Monterrey VI puede acentuar estos problemas o definitivamente aniquilar a la región.

De acuerdo con Jorge Sandoval Kolansinsky, experto en el ramo agropecuario, este río ha sido analizado desde El Higo hasta Pánuco y en lugares como la llamada Vuelta de las Adjuntas, se convierte en un literal charco que puede ser atravesado a pie, con el agua debajo de las rodillas, lo que denota un nivel ínfimo en época de estiaje.

Afirma que es evidente que se está apoyando una catástrofe ecológica con el trasvase de agua a Nuevo León y propone mecanismos de limpieza, saneamiento y dragado del caudal para obtener mayores captaciones, pero además un esquema de presas de contención y almacenamiento que permitan durante el estiaje tener agua almacenada para todos los usos y en época de inundaciones que opere como controlador de demasías evitando mayores daños.

Para el ex director de la Comisión de Agua de Veracruz (CAEV) en Pánuco, José Manuel Carbajal, una de las más viables opciones para evitar estos riesgos de abastecimiento y uso de agua de calidad, es la verdadera activación de la presa de Chicayán que toma agua de los escurrimientos de la sierra de Otontepec y que se abastece del rápido caudal del río Chicayán, pues ésta es una solución que ya está encaminada y solo sería necesario adecuarla.

Reconoce que no sería el Pánuco capaz de abastecer de agua a la población creciente y sus demandas de usos agrícolas e industriales, además de los niveles de contaminación que ya se padecen.

El también ex director de CAEV en Pánuco, José Luis Guzmán Flores, advierte que no existen pozos en comunidades que puedan paliar la situación de escasez de agua de calidad.

Considera factible que se pueda tener acceso al abastecimiento pero con programación esencial, con uso responsable, con infraestructura de almacenamiento, de lo contrario aún sin el proyecto Monterrey VI, la región está condenada a no tener agua en cantidades ni en calidad suficiente para todos los usos.

Por su parte, el presidente de la Confederación Regional de Usuarios de Agua del Río Pánuco, Alfonso Arroyo Amezcua señaló que es momento aún de establecer especificaciones, restricciones y compromisos que permitan interactuar con el agua del río sin causar grave perjuicio al entorno ecológico y a miles de familias en consecuencia.

Insistió en que se firmen acuerdos y convenios que contemplen el compromiso de que se deje de extraer agua en las etapas en las que la llamada cuña salina o salinidad proveniente del mar amenace ecosistemas en la época de estiaje, es decir suspender el envío de agua cuando la salinidad que ingrese sea mayor a los niveles históricos en la región.