En familia enfrentan al cáncer

Recepcionistas, enfermeras y médicos atienden con gran calidez en el área de Oncología de la clínica 71 del IMSS en Torreón. Algo que pacientes como Marisela y Luz Mayela no esperaban.

Torreón, Coahuila

Una sorpresa encontrarse con recepcionistas, enfermeras y médicos que atienden con gran calidez, algo que no esperaban en uno de los momentos más vulnerables de sus vidas Marisela Ramírez y Luz Mayela Gallardo.

Desde hace tres años y seis meses respectivamente, acuden a la clínica de Especialidades 71 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Torreón, en la sala de quimioterapia, donde reciben tratamiento para combatir el cáncer.

"Son muy cuidadosas, trabajan con mucha limpieza e higiene. He conocido enfermeras soberbias en otros lados pero aquí ninguna lo es".

Conforme transcurre el tiempo en este sitio que cuenta con televisión o música de fondo, sillones reposet y que igual atiende a bebés desde los tres meses hasta adultos mayores, se ha convertido en su segundo núcleo familiar.

Reciben además apoyo de la asociación civil "Cadena de Favores", algunos de sus integrantes son además de tanatólogas que desde hace 14 años y ofrecen a manera de voluntariado algún refrigerio.

También les organizan juegos de mesa y les entregan algo de despensa a los que se encuentran internados.

El área de Oncología tiene 31 años y nace a la par de la apertura de la clínica en la Comarca Lagunera. Brinda cobertura a los estados de Zacatecas, Chihuahua, Durango, además de los derechohabientes de la Región Laguna desde hace 12 años que se remodeló.

Reconocen a las enfermeras: "la que te toque es muy cálida y delicada en su trato".

UNA TERAPIA DE ÁNIMO

Recostada, Marisela Ramírez recibe su quimioterapia y mientras lo hace, se ofrece para dar su opinión acerca de la atención que le brindan particularmente las enfermeras.

Comenta que se contagia del ánimo del personal que la atiende cada vez que acude a tratamiento desde hace tres años.

“Eso llama mucho la atención y sorprende. Son muy humanas y sensibles, son muy cuidadosas, trabajan con mucha limpieza e higiene. Yo he conocido enfermeras soberbias en otros lados pero aquí ninguna lo es, la que te toque es muy cálida y delicada en su trato, saben del dolor que pasamos y me imagino que por ello le ponen tanto cariño a su trabajo que lo hacen muy bien", dice.

"Hacen su trabajo con cariño y nos hacen sentir como si estuviéramos entre familia que se encuentra unida por el mismo padecer".

Se esmeran para que los pacientes se sientan lo más agusto que se pueda dentro de su enfermedad. Marisela dice que de toda la clínica 71 es lo que más admira, el trato de las enfermeras quienes desde muy temprano trabajan.

"Ningún hospital privado presta la atención que ellas. Yo tengo 3 años viniendo cada 28 días y siempre han sido atentas, serviciales y no he tenido ninguna experiencia negativa. Tratan de que no nos duela al inyectarnos”, relata.

En esta sala, una de las pacientes bromea, asegura que de haberle avisado de la entrevista hubiera ido con peluca y se hubiera pintado por lo menos la boca.

Por su parte Luz Mayela, otra de las pacientes, se encuentra a un sillón de distancia de Marisela y dice que tiene seis meses en tratamiento.

“Tengo apenas seis meses viniendo a mis quimioterapias y desde las recepcionistas que reciben las tarjetas para las citas, la doctora que me atiende, el personal de enfermería que nos aplica los tratamientos son excelentes personas. Siento que hacen su trabajo con cariño y nos hacen sentir como si estuviéramos entre familia que se encuentra unida por el mismo padecer".

Nunca pensó que así sería luego de recibir la noticia de su enfermedad y hacen que el proceso sea menos doloroso.

En una sala que tiene nueve reposet, se les aplica la quimioeterapia y ahí se encontraban también recibiendo su tratamiento 3 menores de alrededor de siete años, quienes en tanto jugaban en su celular.

Enfermeras inician labores desde las 7:00 de la mañana y arrancar los tratamientos a las 9:00.

LA LECCIÓN PARA LAS ENFERMERAS: LOS NIÑOS

Sandra forma parte del personal de enfermería del área de Oncología de la clínica 71 del IMSS, tiene prestando sus servicios 24 años y en el área tres. Con la voz entrecortada comenta que para ella este no es un trabajo.

“Lo hago con cariño, con toda la vocación, vengo a prestar un servicio y me da gusto que los pacientes perciban que para nosotros es importante hacerlos sentir bien. Somos conscientes de que vienen con un golpe emocional muy fuerte, por ello tratamos de aligerarles el rato que pasan aquí, para nosotros la carga emocional también es muy pesada por supuesto, todos los casos son especiales y tratamos de manejarnos con apoyo psicológico y también dice se alegran de todos los casos que salen adelante”, comenta.

La lección de vida en su trabajo se la han dado los niños, pues asegura que ellos son los más fuertes en una quimioterapia, a pesar de que una inyección les duele.

”Es impresionante cuando aceptan la inyección, ellos mismos extienden la mano, ellos son valientes, nosotros los adultos a veces no lo somos tanto”.

El personal inicia labores desde las 7:00 de la mañana, pero los tratamientos arrancan a las 9:00, ya que deben de limpiar, preparar el área y dejarlo todo listo para recibir a los pacientes programados.

CADENA DE FAVORES

Los que integran la Asociación Civil “Cadena de Favores” prestan sus servicios voluntarios en esta área con el objetivo de que los pacientes de quimioterapia tengan una mejor estancia.

Francisco Dingler uno de los fundadores, quien asegura que desde hace 14 años que realizan esta labor.

“Se les entrega un refrigerio a quienes reciben la quimioterapia que va desde el dulce, flan o yogurt además se organizan actividades como juegos de mesa, se entregan en ocasiones revistas y quienes se encuentran internados se les dan artículos de limpieza, lo que se requiere es darles un trato humanitario”.

Mónica González con diplomado en tanatología forma parte de la Asociación Civil, señala que para quienes integran “Cadena de Favores”, el dar un día de su vida a la semana es ini nitamente menor de la experiencia y el ejemplo de fortaleza que reciben por parte de cada uno de los pacientes.