Clausuran "antena árbol" de telefonía celular

Desde mayo del año pasado, la Dirección de Desarrollo Urbano ha puesto sellos de clausura en diferentes ocasiones, pero han continuado removiéndolos, cayendo en un delito penal.
La antena está en el bulevar Eugenio Garza Sada.
La antena está en el bulevar Eugenio Garza Sada. (Arturo Andrade. )

León, Gto.

De lejos parece un árbol, pero es una antena, y es una antena clausurada. Así que, por el momento, ni árbol ni antena. Está en el bulevar Eugenio Garza Sada, rumbo al Tec de Monterrey, muy cerca del Club Britania. Ahí se ve el gran letrero amarillo con letras negras y un enorme CLAUSURADO.

La Dirección de Desarrollo Urbano lo hizo. Pero no es la primera vez. El 20 de mayo de 2013, cuando detectaron que estaban haciendo los cimientos para ponerla, (la zapata como la llaman los arquitectos) ya le habían puesto la marca de clausura. Pero alguien osó romper los sellos y se lo llevaron a la cárcel. Es un delito penal.

Como quiera la antena ya estaba puesta, pero no activa. Eso ocurrió hace dos semanas. Por una rendija se ven algunos montoncitos de cascajo. Casi les sale la jugada porque en diez meses nadie se dio cuenta que la construcción siguió a pesar de contar con sellos de clausura.

El predio tiene una extensión de unos 6 metros cuadrados. El propietario lo rentó a BBG Wireless, S.A. de C.V. para tal fin. Una primera clausura no detuvo al arrendatario y este continuó la marcha.

El 12 de septiembre y el 20 de noviembre la Dirección de Desarrollo Urbano detectó que los sellos se habían esfumado y los volvió a colocar. El colmo fue el 6 de marzo pasado cuando la Dirección de Verificación Urbana personal detectó a tres personas trabajando en la obra. Entonces procedió a poner lo que se puede leer hoy en la finca marcada con el número 624 de Garza Sada en Villas del Campestre: "De conformidad con lo establecido con el Código Penal para el estado de Guanajuato, comete el delito de quebrantamiento de sellos puestos por orden de una autoridad".

Esta vez las penas por romperlos son de 3 meses a 3 años de prisión y de 10 a 30 días de multa, que se traduce en algo así como 1,800 pesos.