REPORTAJE | POR RICARDO HERNÁNDEZ Y VÍCTOR GONZÁLEZ

Claman perdonar vida de tamaulipeco sentenciado

Pena de muerte-Ramiro Hernández está programado para inyección letal en abril

Familiares de inculpado piden a Estados Unidos que eche atrás el fallo, además señalan que ninguna autoridad de México se ha acercado para ofrecerles apoyo.

Martha Llanas muestra la foto de su hijo al que no ve desde hace 6 años.
Martha Llanas muestra la foto de su hijo al que no ve desde hace 6 años. (Especial)

Nuevo Laredo

Familiares de Ramiro Hernández, tamaulipeco sentenciado a muerte en Estados Unidos para abril de este año, pide a las autoridades que le otorguen perdón.

Mientras la CNDH en Nuevo Laredo ofrecerá asesoría a los familiares además de reunirse con el representante de Amnistía Internacional para evitar que sea ejecutado tras ser detenido por el delito de asesinato. Mientras el secretario general de Gobierno, Herminio Garza, indicó que están atentos al desarrollo de la situación.Martha Llanas Zamora, de 70 años de edad, quien es madre de Ramiro originario de Nuevo Laredo, detalló que el único deseo de su hijo era ir a Estados Unidos a trabajar para poder sacarla de la pobreza en la que viven.

“Que Dios, me lo bendiga y que Dios esté con él, es lo que le deseo yo a mi hijo.

Él me dijo me voy a ir para mantenerte, yo le dije no te vayas al cabo aquí nos ayudamos nunca nos falta a uno y se me fue sin avisar y sin nada”, dijo con lágrimas en los ojos.

Ramiro Hernández Llanas se dedicaba a recolectar cartón y plástico cuando vivía a lado de su madre, sin embargo no era suficiente el dinero que ganaba para mantener a su familia y un día, sin decir nada, se fue de mojado a Estados Unidos buscando el llamado “sueño americano”. 

Detalló que ninguna autoridad mexicana desde hace más de 17 años, tiempo que tiene Ramiro detenido en la cárcel de Livington, Texas, ha brindado algún tipo de asesoría o ayuda.

“No ha venido nadie, ni hemos recibido nada de ayuda, la ayuda más grande que pudiera pedir es que me dejaran a mi hijo, que no le quitaran su vida y enseguida que me dieran la oportunidad de verlo”.

La madre de Ramiro Hernández Llanas mencionó que desde hace dos años, por falta de recursos económicos no ha podido acudir a visitarlo, ya que actualmente ya no trabaja y vive de lo que sus demás hijos le pueden dar.

Sentada en su mecedora Doña Martha, como es conocida por los vecinos, ve cómo pasa el tiempo y se acaban las horas de vida del sexto hijo de los nueve que tiene, aunado a la impotencia que siente por no tener los recursos para poder estar al lado de su hijo sentenciado a la inyección letal el próximo 9 de abril de 2014 en el estado de Texas.

Elsy Hernández Llanas, hermana del sentenciado, dijo que solo pide a Estados Unidos que les ayude para que las autoridades den marcha atrás y otorguen el perdón.

“Yo me acuerdo muy poco porque soy la más chica de los hermanos y cuando él se fue yo tenía 12 años; me gustaría ir a ver a mi hermano y pido a las autoridades que nos ayuden, más que nada a mi madre”.

Según los abogados defensores, el neolaredense es acusado de asesinar con un tubo a Glen Lich, ex profesor de la Universidad Schreiner en kerrville, Texas, además de abusar sexualmente de la esposa de la víctima en 1997 en el rancho donde trabajaba. 

Por su parte Raymundo Ramos Vázquez, presidente de la Comisión de Derechos Humanos (CNDH) en Nuevo Laredo, dijo que este viernes sostendrá una reunión con los representantes de Amnistía Internacional para que sea adoptado como beneficiario.

“Vamos hacer un acercamiento con la familia y este viernes vamos a ir a México, tenemos una reunión con el director del programa Pena de Muerte en Amnistía Internacional, para que sea adoptado como beneficiario, para que pueda hacer una campaña a favor de la vida y es muy probable que a partir de la próxima semana tengamos toda una asistencia jurídica con trámites para que su mamá pueda visitar a su hijo en prisión”.

Mientras, el secretario general de Gobierno, Herminio Garza Palacios, manifestó que se está dando seguimiento al proceso de pena de muerte aunque, dijo, hasta el momento la familia no ha solicitado algún apoyo en particular.

“Nuestros representantes en los Estados Unidos, hay un cónsul en San Antonio, Brownsville, Mc Allen y en Nuevo Laredo, estamos en contacto con ellos para darle seguimiento al proceso”.

De no poder lograr una apelación a la sentencia de pena de muerte, Ramiro sería el segundo mexicano que ejecutado luego de Edgar Tamayo este año, además de ser el segundo neolaredense luego de que en julio de 2008 fuese ejecutado José Ernesto Medellín Rojas de 33 años en la prisión de Hunstsville, Texas.