REPORTAJE | POR IMELDA TORRES

Ciudad Valles cumple 482 años de ser fundada

A pesar de su antigüedad, su historia parece un estigma marcada por el olvido

El municipio hoy es considerado uno de los más importantes de SLP y festeja más de cuatro siglos de haber sido creado, sin embargo, en contraste el desarrollo económico ha sido lento.

Ciudad Valles antiguo.
Ciudad Valles antiguo. (Especial)

Ciudad Valles

undada por Nuño de Guzmán en 1533, Ciudad Valles es la fundación española más antigua del estado de San Luis Potosí, sin embargo por más de trescientos cincuenta años la antigua Villa de Santiago de los Valles de Oxitipa casi desaparece de los anales históricos.

Luis Bárcenas Torres, catedrático y uno de esos personajes que fungen de vez en vez como cronistas sin nombramiento oficial, reseña parte de esa historia al cumplirse este mes de julio el 482 aniversario del municipio.

EN EL PRINCIPIO, MUY POCAS REFERENCIAS
Muy escuetas referencias de los escasos visitantes de aquellas épocas nos describen la villa como una "sórdida aldea de vaqueros sin ninguna importancia" o nos dicen que "Valles se haya reducida a un montón de jacales colocados en forma de laberinto".

El dato más optimista nos indica que en 1799 el Virrey Miguel José de Azanza había puesto sus piadosos ojos en ella para convertirla en sede episcopal de la Diócesis de Sierra Gorda.

Ignorada por todos, alejada de los centros de la dinámica colonial, adormecida por la inclemencia de su clima, los escasos habitantes de esta latitud se dedicaban a la agricultura y a la cría de ganado.

Los grandes movimientos sociales como la Independencia o la Reforma y las intervenciones francesa ynorteamericana apenas nos tocaron.

HASTA EL PORFIRIATO SURGE SU IMPORTANCIA CON EL TREN
Fue el porfiriato que se acordó que existíamos y con un sonoro silbido de locomotora nos sacó de la modorra canicular allá por 1890.

Se activó el comercio y las largas caravanas de arrieros acortaron las distancias para hacer de Valles un punto de destino y embarque.

La antigua calle Hidalgo, hoy Pedro Antonio Santos, se animó con la apertura de rústicas posadas y el paso del tranvía con mercancías y pasajeros.

Ese fue el primer aliento de vida que recibía la ciudad en mucho tiempo.

Cuarenta y seis años después llegó la carretera y la ciudad cambió de orientación para recibir el boom turístico y hotelero. Largas caravanas de plateados tráileres transitaban de norte a sur y hacían escala en los hoteles recién construidos.

El tének y el náhuatl se convirtieron en eco a la orilla del río; a la vera de la carretera el inglés se imponía.

A poco una señal irrumpió en el aire, la de la XETR.

Y a aquel Valles de largos y puntuales temporales llegó también la industrialización con una visión de progreso pero sin prever las afectaciones al entorno.

Llegaron así la Destilería Huasteca, Fibracel, el Ingenio Plan de Ayala, Cementos Mexicanos, fábricas de cal, ladrilleras. Grandes extensiones de bosque se sacrificaron con ese fin y el calor se acentuó y los ciclos de la lluvia se alteraron: era el precio del desarrollo.

Luego, aquel sueño del Virrey De Azanza se consolidaba hasta 1960 con la creación de la Diócesis de Valles y su primer Obispo don Carlos Quintero Arce.

El gobierno municipal de don Antonio Esper mejoró la estética de la ciudad, se modernizó la plaza, la Avenida Hidalgo, se construyó el bulevar, cambiando así el aspecto de la antigua Villa de Santiago de los Valles.

Grandes tiendas, bancos y agencias automovilísticas, periódicos, más radiodifusoras y televisoras se instalaron.

La "aldea de vaqueros" se convirtió en La Puerta Grande de la Huasteca Potosina.

VARIOS PERSONAJES SE MARAVILLARON Y VIVIERON LA HUASTECA

Mario Moreno Reyes “Cantinflas”, Jorge Pasquel, Jorge Negrete y otras personalidades y personajes de esa época conocieron Ciudad Valles y quedaron maravillados con su exuberante belleza.

Cantinfl as, sin duda, es uno de los que más hicieron historia y hoy se le recuerda en el ejido que fue su hacienda, El Detalle.

Cantinfl as llegó por primera vez a esta ciudad en 1928 con la compañía teatral de Emilia Benito en la que no pasaba de ser un utilero. Ubicaron una carpa en el cine Alcázar, a una cuadra de la presidencia municipal en la esquina de las calles Morelos y Escontría, pero a tres días de instalada, se vino una tromba y las lluvias se prolongaron por unos quince días, dañándose todo lo que traían, vestuario, escenografía y como pudieron cada uno de los actores se fueron. 

Mario Moreno, que aún no nacía como Cantinflas se quedó y se ganaba unos pesos dando esporádicos e improvisados espectáculos a damiselas, bailando en algunos centros de vicio cerca de esta área. Ahí daba sus característicos pasos de baile que después haría también en sus famosos fi lmes. 

El cronista extinto Adán Flores Orta lo calificaba como un “peladito” que se ganó la vida por al menos dos meses en Ciudad Valles gracias a su carisma e ingenio. 

Después regresó a la capital del país y fue figurando como actor, pero antes vino a dar un espectáculo como torero burdo en la pequeña plaza “La Macarena”. Tiempo después, en 1940 fi lmó “Ahí está el detalle”, regresó a Ciudad Valles y compró un terreno donde construyó una residencia donde había alberca, un espacio para caballos y la plaza de toros a la que puso el nombre de su madre, “Cholita”. 

Fue la Hacienda El Detalle, cuya construcción aún existe pero forma parte del ejido del mismo nombre. En la presente administración municipal intentó rescatarse este lugar y se requerían de unos 30 millones de pesos, se hicieron las gestiones pero el proyecto no se concretó.


La “aldea de vaqueros” se convirtió en La Puerta Grande de la Huasteca Potosina.