Instituto colabora con la identificación de cuerpos

El análisis para determinar el ADN se puede realizar en todo material que haya tenido contacto con la víctima o con el agresor, explicó Rafael Argüello, director de Ciencia Médica y Medicina Genómica.
De 10 días hasta 6 meses, el tiempo que tarda en realizarse el estudio.
De 10 días hasta 6 meses, el tiempo que tarda en realizarse el estudio. (Miguel Ángel González)

Torreón, Coahuila

El director del Instituto de Ciencia Médica y Medicina Genómica en Torreón, Rafael Argüello Astorga, manifestó que en materia de medicina forense, el centro está colaborando con el análisis de muestras para determinar el ADN de una persona, señaló que este tipo de estudios se realizan desde hace 15 años.

La rapidez y confiabilidad de la prueba dependerá de que la muestra no esté contaminada por el medio ambiente u otros factores. 

El especialista manifestó que incluso se ha colaborado con algunas dependencias municipales, estatales y federales para la identificación de cuerpos, osamentas y restos humanos.

El Instituto de Ciencia Médica y Medicina Genómica en Torreón, ha trabajado para los Estados de Sinaloa, Tabasco, Durango, Veracruz y para Coahuila.

Rafael Argüello adviertió que no son el único instituto que se dedica a la medicina genómica en el país, pero sí fue uno de los primeros en contar con todos las pruebas para decodificar el mapa genético.

"En las escenas del crimen, el asesino deja de alguna manera vestigios biológicos que pueden ser desde cabello, alguna prenda, sangre, residuos de piel o de alguna secreción, con esto se puede obtener una muestra de ADN tanto de la víctima como del perpetrador", informó Arguello.

Agregó que se puede obtener un perfil genético de las personas y hacer comparaciones con el banco de información que tienen las distintas instancias de gobierno, para corroborar o descartar que se trata de una alguien en particular.

El especialista en genética recordó que en los tiempos en los que se incrementó la violencia y la desaparición de personas, en un principio se apoyó a las Procuradurías a identificar cuerpos, gradualmente las autoridades se hicieron de sus propios laboratorios forenses.

Destacó que ahora son particulares los que acuden al Instituto, porque tienen algunos huesos o restos y quieren conocer a quién pertenecían.

La identificación plena de ADN se puede realizar en todo material que haya tenido contacto con la víctima o con el agresor, de tal forma que huesos, dientes, ropa, restos de sangre, pueden servir como muestras en el laboratorio para identificar su origen genético.

"Se han realizado pruebas en huesos que tienen una antigüedad superior a los 70 años, con una precisión comparable a los restos recientes".

"La mayoría de los casos son de personas que quieren reubicar restos de familiares de algún cementerio y quieren verificar que sean de ellos", explicó el especialista en genética.

Respecto al ambiente de violencia por el que atravesó México, resultando muchas fosas clandestinas, la desaparición de personas y su calcinación en un intento de borrar evidencias, como el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa o la aparición del "pozolero" con sus técnicas de sumersión de los cuerpos en ácidos para evitar su identificación.

El especialista señaló que las pruebas de ADN se pueden realizar, depende de qué grado de conservación exista en la muestra.

"Cuando algo se incinera, es muy complicado determinar el ADN, ya que el Ácido Desoxirribunocléico se fragmenta y es casi imposible de identificar".

El Instituto ha coadyuvado a las autoridades a identificar víctimas, agresores y violadores con estos métodos. 

"Tampoco es posible hacer un estudio genético a partir de las cenizas. En el caso del contacto con sustancias químicas como ácidos, existe otra forma de realizar los estudios, usando dientes, en la parte central puede llegar a existir fragmentos de ADN", explicó.

"Dentro de las dificultades para realizar este tipo de estudios, es precisamente la contaminación de la muestra, en ocasiones se trata de dos o tres cuerpos, que a través del tiempo, del agua o factores ambientales, un cuerpo se contamina de ADN del otro y eso dificulta los estudios", informó el genetista.

"El tiempo que tarda en realizar este tipo de estudios, siempre y cuando la muestra no esté contaminada y sea viable, con urgencia podría tenerse en 24 horas".

"Regularmente tardan desde 10 días hasta 6 meses, los que tardan más es porque el ADN está muy degradado o contaminada la muestra", concluyó Rafael Argüello.