Ciclistas urbanos pugnan por una cultura vial en La Laguna

Asociaciones opinan de la evolución que han tenido las iniciativas para utilizar la bicicleta como un recurso de movilidad y recreación en una ciudad y época que restringe el uso del espacio público.
Existe la necesidad de reglamentar la movilidad urbana.
Existe la necesidad de reglamentar la movilidad urbana. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

La falta de actualización e implementación de reglamentos y de una cultura vial, mantiene en vulnerabilidad a ciclistas y peatones en las calles de la Comarca Lagunera.

La bicicleta ha sido revalorada en los últimos años como una herramienta de trabajo, un vehículo no motorizado, ecologista, accesible y sustentable que toma importancia en los tiempos actuales ante el encarecimiento de otras formas de transportación en las ciudades, así como en comunidades rurales.

En el Día de la Bicicleta, diversos actores de clubes y asociaciones de ciclistas, como Faruk Sabag, Marcela Zapian, Laura Cepeda, Laura Prado y Antonio Martínez, Eco-Ciclismo y Urban Bikers, expresaron sus opiniones sobre la evolución que han tenido las iniciativas de utilizar la bicicleta como un recurso de movilidad recreación y sociabilidad en una ciudad y en una época que restringe el uso del espacio público por inseguridad, carencia de equipamiento urbano adecuado, miedo y otros factores sociales y culturales.

La mayoría de los clubes de ciclistas urbanos surgieron a partir de la necesidad de retomar los espacios públicos, de salir a la calle, de convivir con los vecinos, de hacer amistades y de dignificar las vialidades de las ciudades, así como de las comunidades rurales de la Comarca Lagunera.

Tiempos difíciles donde los grupos de personas en busca de ejercicio, nuevas formas de vida y de percibir a la ciudad, se animaron a salir a la calle y “rodar” durante dos horas a la semana, o en cada jornada donde participan, son parte de un movimiento ciudadano que ahora reflexiona sobre la necesidad de reglamentar la movilidad urbana, de respetar al otro y de convivir en las calles.

Esta reflexión coloca en primer sitio al peatón y al ciclista que utiliza la bicicleta por necesidad, para trasladarse a su trabajo; una nueva forma de abordar el tema de la movilidad no motorizada, que no sólo es ecológica sino también una nueva visión social de la ciudad.

Guadalupe Porras López, directora de Movilidad no Motorizada en el ayuntamiento de Torreón, asegura que se ha implementado un reglamento de vanguardia y fomenta la utilización de la bicicleta y el respeto al peatón, al que se pretende encumbrar en la pirámide de la movilidad para regresar a una ciudad amigable.