Lienzo del 11-40 una cuna del Charro Mayor

Este 'templo' ha visto crecer esta ciudad, es parte del patrimonio de los gomezpalatinos y de la gran afición de la Comarca Lagunera. El jardín, el casino y el estacionamiento conforman este complejo.
Lienzo Charro 11-40 de Gómez Palacio.
Lienzo Charro 11-40 de Gómez Palacio. (Alejandro Alvarez)

Gómez Palacio, Durango

Por más de cinco décadas el Lienzo Charro de Gómez Palacio o La Laguna (11-40) ha sido testigo de innumerables eventos charros, competencias amistosas, torneos o campeonatos no oficiales y de los avalados por la Federación Mexicana de Charrería y ha sido casa de equipos de tradición en la República Mexicana.

Se distingue también por su ganado de gran presencia, que provee Don Salvador Álvarez Díaz desde todo ese tiempo.

Este escenario se ubica en el bulevar Miguel Alemán, por muchos años se le llamó Lienzo del 11-40, ya que antes se encontraba en un terreno despoblado que poco a poco fue absorbido por la mancha urbana y a pocos metros se encuentran las vías del tren, cuyo paso a desnivel marcaba el kilómetro 11-40.

El desaparecido obispo emérito de Torreón Don Fernando Romo Gutiérrez fue quien bendijo las instalaciones de este lienzo charro.

Este templo charro ha visto crecer esta ciudad, es parte del patrimonio de los gomezpalatinos y de la gran afición de la Comarca Lagunera que domingo a domingo asiste a las charreadas como uno de los públicos más conocedores y respetuosos del país.

Sus instalaciones son cómodas tanto para charrear como para disfrutar de las competencias en sus gradas. El jardín, el casino y el estacionamiento conforman este complejo que han conservado los socios de Charros de La Laguna.

Entre 1957 y 1958 los entonces charros de La Laguna organizaron festejos como el realizado en el estadio de la Revolución de Torreón, en donde pudieron recaudar los primeros fondos para la construcción del lienzo charro, así como las competencias que se hacían en el rancho de La Rivera en Lerdo.

El ingeniero Benjamín Ortega Cantero, representante de Recursos Hidráulicos en la región, donó el terreno donde se encuentra ahora el lienzo charro, sobre la orilla del canal de Sacramento.

Fue este lugar donde se afianzó este deporte, a pesar del auge que tuvo en el lienzo de la colonia Torreón Jardín, donde surgieron muchos grandes charros.

La gran afición lagunera siempre abarrotando las gradas de la Cuna del Charro Mayor, los Charros de La Laguna durante medio siglo han sabido corresponder a tan
valiosa entrega dentro y fuera de su lienzo sede.

Fueron charros de la época, empresarios y aficionados los que apoyaron con aportaciones económicas para la edificación, tal es el caso José C. Mijares, Fernando Zertuche, Carlos Pérez Valdés, Isidoro Leal, Francisco Gutiérrez Soto, Salvador Barrera Villa, José Luis Torre, Luis Campuzano Suarez del Real, Fernando Félix García, Francisco Oranday Galindo, Salvador Álvarez Díaz y su hermano Rafael.

El desaparecido obispo emérito de la arquidiócesis de Torreón Don Fernando Romo Gutiérrez fue quien bendijo las instalaciones de este lienzo charro, así como en diversas ocasiones ofició la santa misa para los hombres y mujeres de a caballo.

Las instalaciones se fueron complementando y en ellas se hicieron grandes charros como el caso de José Porras, Adolfo Valdés Salmón, Manuel Dávila Ferreiro, Ernesto Ramírez Puentes, Armando Canales, Jesús Yañez Díaz y su hermano José.

También Roberto Campa, Antonio Assaf, los hermanos Álvaro, Dagoberto y Pedro Aguilera, Manuel Padilla, Héctor Martínez, Saúl Barrera, Anacleto Correa Burciaga, Francisco Rivera y su hijo Armando, Martín González, entre otros charros que obtuvieron los primeros títulos a nivel nacional de La Laguna.