Dan trato inhumano a menores recluidos: CNDH

El centro de tratamiento de Altamira es el que tiene más irregularidades, además de contar con sobrepoblación.
Hay quejas de los internos respecto al trato que les dan.
Hay quejas de los internos respecto al trato que les dan. (José Luis Tapia)

Tamaulipas

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) encontró deficientes condiciones de internamiento de los adolescentes que infringen las leyes penales, y que se encuentran privados de la libertad, así como la falta de equipamiento apropiado en los centros de tratamiento destinados para ello.

En su informe especial sobre “los centros de tratamiento interno para adolescentes que infringen las leyes penales que dependen de los gobiernos estatales y del distrito federal en la República mexicana”, revisó las condiciones en Tamaulipas. El documento detalla que hay 5 Centros de Reintegración Social y Familiar para Adolescentes ubicados en Altamira, Güémez, Matamoros, Nuevo Laredo y Reynosa.

En esos lugares se encontraron tratos crueles, inhumanos y degradantes; inadecuadas condiciones de las instalaciones; falta de áreas para el acceso a servicios; condiciones de desigualdad de áreas y personal asignado a hombres y mujeres; sobrepoblación y hacinamiento; irregularidades en la imposición de sanciones disciplinarias. Tampoco hay reglamentos y manuales; no tienen atención médica; los adolescentes tienen adicciones; además hay insuficiencia de personal de seguridad y a los que están les falta capacitación; la supervisión de los centros es carente; y hay deficiencias que afectan los vínculos con personas al exterior.

 De 24 puntos evaluados por el personal de la CNDH, en Tamaulipas el Centro de Reintegración Social y Familiar para Adolescentes de Altamira, fue el que salió peor evaluado, al tener 14 fallas. Le siguió con 11 señalamientos el de Matamoros; los de Nuevo Laredo y Reynosa tuvieron 10, mientras que el de Güémez tuvo 6.

En el caso de Altamira fue el único, de los evaluados en Tamaulipas, que tiene sobrepoblación y hacinamiento, además de dar tratos crueles, inhumanos y degradantes a los menores ahí recluidos para cumplir sus penas por haber delinquido. “Los adolescentes señalaron que son objeto de maltrato físico e insultos de parte de un elemento de seguridad y custodia. Personal de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos Tamaulipas tomó conocimiento de los hechos”, señala el informe.

También en Altamira “se observó que los lavabos no funcionan, las regaderas carecen de llaves para su uso, y los sanitarios no disponen de depósito de agua para su desagüe”.

Además, “la gran mayoría de los adolescentes duermen en el suelo en colchonetas, el encargado de seguridad manifestó que les fueron retiradas las camas debido a que las habían usado para romper los barrotes de las ventanas en un intento de fuga”.

De manera general, los cinco centros carecen de área de observación y clasificación, protección y locutorios, así como de un área exclusiva para personas adultas.