Elaboración de Rosca de Reyes los aleja de las drogas

Cincuenta jóvenes y hombres del Centro de Drogadictos Anónimos "Nueva Vida" aprenden el oficio por de por medio de un taller, en donde elaboran pan durante el año el cual venden en diferentes puntos.

Torreón, Coahuila

Por sus manos pasaron la mariguana, la cocaína, el crack y otro tipo de sustancias que dieron un sentido irreal a sus vidas.

Ahora, es la harina, el azúcar, la mantequilla, frutos cristalizados, los que ha devuelto la esencia noble de cincuenta jóvenes y hombres en el Centro de Drogadictos Anónimos "Nueva Vida".

Desde hace varios años, por medio del taller de panadería, elaboran pan dulce durante el año y Rosca de Reyes en la temporada navideña, alcanzando dos objetivos: lograr rehabilitarse prestando este servicio de manera voluntaria y contribuyen además al sostenimiento del que por el momento es su hogar.

Wenceslao Hernández Martínez, secretario de este grupo recordó que el taller de panadería tiene 25 años de existencia junto con el centro de rehabilitación.

El producto del taller de panadería son panes tradicionales o como en esta ocasión, lo relacionado a la elaboración de rosca de reyes.

Como parte de su proceso de rehabilitación, los jóvenes tienen tres opciones dependiendo de cada caso.

"Tenemos terapia grupal donde en la sala de juntas se habla sus experiencias sacando resentimientos con varias reuniones semanales, tres días a la semana tenemos la terapia deportiva donde juegan fútbol y en donde recientemente se obtuvieron tres medallas en un torneo nacional de la propia asociación".

Comentó que como tercera opción, está la terapia ocupacional que es por medio del taller de panadería, la cocina preparando alimentos o dando mantenimiento al edificio.

El producto del taller de panadería son panes tradicionales o como en esta ocasión, lo relacionado a la elaboración de rosca de reyes.

"El producto se vende en la calle, se sale dos veces por semana, se va casa por casa tocando las puertas transmitiendo el mensaje y vendiendolo. Así como lo hacen los domingos en las iglesias donde les permiten hacerlo y en ciudades como Matamoros, San Pedro, Lerdo, Gómez Palacio y Torreón".

Seis son el par de manos que realizan pan en este taller perfectamente montado, con el equipo, la maquinaria, las mesas de preparación, levadores, hornos, todo con el fin de elaborar un producto de entera calidad.

"Desde que se llega al Centro de Rehabilitación con el paso del tiempo, se meten al taller, no solo los que ya elaboran pan, sino todos los que puedan, ya que es una terapia ocupacional y al mismo tiempo para aprendizaje de un oficio, muchos de nosotros llegamos sin saber nada". Reconoció que la etapa de drogadicción se dio en las calles, en las cárceles y los jóvenes llegan al centro de rehabilitación sin ningún oficio.

Por lo que se les enseña este oficio, no solo para salir de las drogas, sino para que el dia de mañana salgan a la sociedad pueda poner su propia panadería y que trabajen en negocios establecidos como ya lo han hecho varios en grandes tiendas de autoservicio, en clubs de precios y en otros lugares donde ya están trabajando de una manera digna. Esa es la verdadera intención.

El trabajo es voluntario en "Nueva Vida"

Los ingresos generados por la venta del pan les permite costear los gastos de operación del centro, así como servicios como agua, luz, gas.

Aquellos jóvenes que se están rehabilitando en el Centro Nueva Vida de Drogadictos Anónimos, realizan trabajo de manera voluntaria sin que reciban ningún salario.

"Aquí no se les paga. Aquí somos voluntarios, nadie recibe un sueldo. La estancia en el grupo no se les cobra nada a ellos ni a las familias. Se les da alimentación, hospedaje", expuso.

Y es que los ingresos generados por la venta del pan les permite costear los gastos de operación del centro, así como servicios como agua, luz, gas.

Wenceslao Hernández, secretario de este centro, reconoció que no se puede garantizar que toda aquella persona que entra a rehabilitación logra hacerlo.

"Pero yo he visto que muchos sí lo han hecho, quizás de 100, 30 logran hacerlo. Incluso han terminado una carrera profesional, tienen ya su propia familia y siguen viniendo a terapia"

Tal es su propio caso. Tras años de tener una vida cercana a las drogas, hoy se ha rehabilitado y hoy estudia la carrera de Contador Público en la UAdeC.

"Muchos tenemos la esperanza de querer salvar sus vidas, la preparación de la tradicional Rosca de Reyes, así como la de diversas piezas de la panadería mexicana, nos ha devuelto la vida a muchos jóvenes que vimos truncado nuestro camino por el consumo de las drogas", expresó.