Florecer después de los 50, un espacio para disfrutar la vida 

En el Centro de Desarrollo Comunitario 50+, atienden a más de 500 personas. Alrededor del 85% son mujeres y acuden a talleres diversos como bisutería, bordado, danza, tai chi y cachibol.
Centro de Desarrollo Comunitario 50+ en Gómez Palacio.
Centro de Desarrollo Comunitario 50+ en Gómez Palacio. (Cecilia Rojas)

Gómez Palacio, Durango

Quizás podríamos hablar de un cliché al mencionar que tal o cual lugar es alegre. Pero no es posible mentir, aunque suene a algo repetido.

Sólo entrar a las instalaciones del Centro de Desarrollo Comunitario 50+, que forma parte de DIF Gómez Palacio, genera de inmediato una sonrisa.

¿Qué lo causa? Pueden ser los recién estrenados espacios, el viento fresco que sopla en ellos, la calidez que brindan las tonalidades de la pintura elegida, la madera, el pasto verde. O tal vez, sin dudas, la gente hermosa que ahí está cada día.

Este espacio, ubicado en el bulevar Del Canal 40, casi esquina 20 de noviembre en la colonia 15 de diciembre, permite que florezca la belleza, la alegría y que desaparezca la depresión en la vida de muchas personas.

"A los jóvenes que también se acerquen a ver que hacemos, que anden en cosas útiles, que dejen los malas compañías y malos pensamientos".

Previamente, este Centro estaba en Bravo, entre Escobedo y Comonfort, en el centro gomezpalatino, pero ya no cabían más.

Actualmente, atienden a más de 500 personas. Alrededor del 85% son mujeres y acuden a talleres diversos, como bisutería, bordado en listón, danza, tai chi, cachibol y ellos eligen canto, dominó y pintura al óleo.

La Presidenta del DIF de Gómez Palacio, Ana Isabel Mexsen, esposa del presidente municipal, funge en este cargo, pero además, se ha tomado la molestia que muchas primeras damas no se toman: acercarse y conocer a su gente.

Hasta dijo que quería ir a tomar clases por que ya mero le llega a los 50, por favor no hagan cuentas, todavía falta mucho, pero es tan poderosa la vibra que aquí se siente, que dan ganas de quedarse.

Por otra parte, está Zulema Contreras, Directora de la instancia municipal, que también se permitió visitar a los que cada día acuden a este lugar, abierto hace tan solo un mes.

Sin embargo, el corazón de el Centro Comunitario es doña Orfa Barocio, de tremendos ojos claros. Ella tiene 63 años y aunque en sí, podría decirse que no tendría que hacer nada ahí, ha ofertado su hermosa vida a causas valientes, como esta.

En primera instancia, hay que hablar de los usuarios. Como se mencionó, solo el 15% son hombres que van al dominó y que toman sus clases de canto o pintura. Ninguno se ha animado a la bisutería. Pero quien sabe.

Catita tiene 78 años. Su nombre es Catalina Carrillo y es una mujer pequeña que al momento de la entrevista viste una blusa color dorado. Coqueta, se delineó sus ojos del mismo tono, con rímel y todo.

Ella está en el taller de bisutería. De sus manos brotan joyas de cristal, doradas, azules, verdes, rojas, de todos los tonos. Pero aún carga la pena del deceso de su esposo, hace cuatro años.


Se le rompe la voz, pero generosa platica: "Me fue muy mal con la muerte de él. Duramos 56 años de casados, fue lindo, un hombre hermoso que nunca me dio una pena ni un dolor. Se me fue en menos de dos horas a pesar de que era muy sano y se cuidaba".

El hombre de su vida la dejó en medio de una gran tristeza, junto con sus hijos ya adultos.

Así fue como Catita comenzó a ir al Centro Comunitario, aún en Bravo entre Escobedo y Comonfort, para tratar de paliar ese gran dolor. Y lo ha logrado.

Rosarios, collares, pulseras, aretes, hechos hasta con monedas, han brotado de sus manos de abuelita. Ella no piensa en su obra en términos comerciales. Más bien hace sus joyas para regalar a sus amigas, o para su propia hija, que la lleva y la trae a este lugar.

Otra historia. Leticia García tiene 56 años y cumplirá 57 al día primero de septiembre. Pide que le hablen de "tú", por que ella se siente joven. Dedicó su vida a atender a su padre, que murió hace menos de un año, y se le fue la vida.

Por una negligencia médica, ella tiene su pierna izquierda con una barra metálica que la sostiene. Pero afirma que por acudir a los cursos, ya hasta baila, y no lo hace mal.

"Me puse muy mal cuando mi padre murió. Ya tengo aquí como tres meses y no me quiero ir. Antes veía las telenovelas y estaba muy mal de la cabeza. Con el taller de bisutería puedo sacar algo de dinero", afirma.

Ella le dice al Centro Comunitario, el "Country Club". También se apoya con las psicólogas de ahí, para no ir a "hacer panchos" con su familia, con sus hermanos. También se le ve feliz.

Por si fuera poco, también hay miembros de la realeza en este lugar. Ahí está doña Florencia González, que a sus 73 años ganó el título de reina nada más y nada menos que en Cancún, un lugar al que fueron de excursión en grupo.

"Hasta de aquí salió el rey feo. Pero más que cosas de belleza aunque ella es una hermosura, es más de ambiente y felicidad". Comenta que es soltera, pero que no se arrepiente de nada, pero para ella estar en este lugar, le da vida y se le nota.

Otra reina, regia, Lety Machuca, va a cumplir ya 51 años de casada. Ojazos con pestañas de ensueño, alma radiante y copetazo, la identifican. No se despeina aunque se zangolotee mucho.

Ella ganó en la tierra de las brujas, en Catemaco, donde recibió su corona de reina de la tercera edad en otro campamento, con orgullo, cuenta que le ganó a Durango.

"A todos para que se acerquen aquí, por que somos felices. Sobre la vida, les puedo decir que todos los días vivan el mejor día de sus vidas, como dijeron los alcohólicos, solo por hoy y darle gracias a Dios".

Como no estaba la maestra de baile, no le supieron muy bien a la grabadora, por que querían poner la canción de "Payaso de Rodeo". Al final sonó una cumbia.

Y es necesario decir que bailaron mejor que muchas chamacas quinceañeras. Y que a esta danza se sumó hasta la señora Ana Isabel Mexsen de Campillo, que hay que decirlo, lo hizo bien, pero no les llega a estas hermosas mujeres.

Muchas o muchos, son solteros, viudos, divorciados, pero a todos los une una característica: la necesidad de seguir viviendo al límite sus vidas, con alegría, con gusto y si es posible, con alguna utilidad para la sociedad, por que ¿saben? darse el lujo de adornarse con una joya elaborada por un corazón generoso no es cualquier cosa.

Todo se otorga para que la gente se permita el lujo de estar feliz un poco más de tiempo. 7 23 49 73 y 714 23 25 son los teléfonos y siempre hay cupo.

Los días de más gente son los lunes, miércoles y viernes. Pero siempre hay gente, a toda hora para los talleres. Solo es cosa de informarse si alguien desea acudir a uno de ellos.

Por cierto, si alguien desea anexarse al famoso INAPAM, puede hacerlo en este lugar. Son trámites sencillos. Necesitan tener 60 años cumplidos, llevar original y copia de acta de nacimiento, credencial de elector y CURP.

Si por algún motivo su IFE no coincide con su dirección, necesitan llevar un comprobante de domicilio. Y si no cuentan con identificación oficial con foto, hay que llevar dos fotos infantil a color.

El trámite es gratuito. Y aunque usted no tenga 50 o más, pero vive cerca, o desea tomar alguno de sus cursos, no lo dude.