Atención espiritual es la base para la recuperación

Aunque la familia es un factor de gran apoyo, también es el principal facilitador para el consumo del paciente y el principal saboteador para su sanación.
Los pacientes realizan la caminata de refl exión por un camino a lo largo de la naturaleza del Centro Misión Korián.
Los pacientes realizan la caminata de reflexión por un camino a lo largo de la naturaleza del Centro Misión Korián. (Luis Carlos Valdés de León)

Durango

Para Brenda Lizeth Soto Galindo, coordinadora del área Espiritual el centro de la recuperación es el espíritu.

“Se trabaja desde las emociones y del espíritu del enfermo, que frecuentemente por las enfermedades, llega vacío, carente, perdido, con un conflicto existencial. Es el centro de la recuperación porque se enfoca en el programa de AA y en el apego a un poder superior”.

Este programa es básico, pues el problema inicia en el espíritu, cuando empezó el vacio, que se quiso cubrir con sustancias, luego con adicción a una persona o a situaciones.

La familia es un factor de gran apoyo para la recuperación, pero también es el principal facilitador para el consumo del paciente y el principal saboteador para lograr su sanación.

El objetivo del área espiritual es que cubra ese vacío con virtudes como la aceptación, la honestidad, la paz, el perdón, el amor, la dignidad, la responsabilidad. "Es la manera en cómo se le acompaña al paciente en su proceso de integración y en su búsqueda ya hay un sentido, aún y que no tenga una idea clara de un ser supremo, o con falsos egos quiera ocultar su inseguridad, Dios pone los medios, aseguró.

Dentro de las herramientas que utilizan para ello, dijo que hay talleres vivenciales, donde más que la terapeuta espiritual les explique el milagro que Dios hace o logra, son los mismos compañeros que han tenido una vivencia cercana mediante testimoniales. Oración y meditación, en el fondo aquel que ha estado resentido, puede generar reconciliación, respetando tiempos.

El Círculo de la Serenidad, es un espacio amplio con un vitral al centro, con grandes ventanales que dan panorámica de la naturaleza que cuenta el lugar.

Escalonado, tiene una acústica impresionante y al final, los pacientes realizan la caminata de reflexión por un camino a lo largo de la naturaleza del centro.

Por su parte, Yazmín Herrera, coordinadora del área de Familia asegura que la familia es un factor de gran apoyo para la recuperación, pero también es el principal facilitador para el consumo del paciente y el principal saboteador para su sanación.

“La familia puede estar enferma de codepedencia, que es una enfermedad de las emociones, pues deja de vivir su propia vida por vivir en función de la otra persona dejando incluso de experimentar sus propios sentimientos y emociones por vivir en función del otro, se empiezan a descuidar, por eso en ocasiones se muere primero un codependiente que un adicto, comenzando una lucha de poder".

Indicó que de tal forma por medio de talleres o terapias de grupo o de pareja, se busca que el codepediente comience a ver por si mismo, o incluso tomar lo que llama Semana Familiar como externos, comenzando a poner límites.

“Una familia donde no hay límites siempre va a haber un alcohólico y un adicto”, aseguró.