Trece años de regenerar vidas contra las adicciones

A Misión Korián entran todos: amas de casa, jóvenes, políticos, artistas, pandilleros, gente vinculada a la venta de drogas. Ahí todos se mezclan, todos son enfermos, pero no hay etiquetas.
La Dirección de Protección Civil de Durango inició con el Operativo de seguridad de Semana Santa.
El gobierno del Estado de Durango se hace responsable de los tratamientos que cuestan hasta 60 mil pesos. (Luis Carlos Valdés de León)

Durango

"Laura", está sentada en una silla de su pequeña habitación. Ha despertado luego de estar dormida durante todo el día. Su mirada es de angustia, de temor, llora, se abraza a si misma, tiene frío y aunque en realidad hace calor. Se niega a salir del cuarto, menos sale a la calle, está aislada, no come, no bebe.

Fue una cantante exitosa, pero la crisis económica derrumbó el éxito y su autoestima. Ahora esta es su rutina dormir y sentarse todos los días. Para algunos esto es depresión, para “Laura”, es un no saber cómo enfrentar la vida, ni siquiera el poder elegir si comer aunque le es más fácil seguir dormida.

El encierro en su casa la ha librado de probar alguna droga o alcoholizarse, sin embargo, no todos se han librado de caer en adicciones.

La palabra “Korián” significa “Durango”, en lengua tepehuan, pero para más de tres mil personas tiene un significado mayor que les ha salvado sus vidas: Centro Misión Korián.

Personas con trastornos depresivos que han derivado en adicciones al alcohol, drogas, sustancias, ludópatas, adictos al sexo, la pornografía, al trabajo, adictos a las relaciones personales, a si mismos, han logrado superar sus frustraciones y encontrar en este centro de tratamiento ubicado en la ciudad de Durango, una oportunidad más de poder vivir.

Los daños son más profundos en gente más joven, que ahora tienen el doble de vivencias que tendrían las personas de mayor edad. Ahora es más común ver mujeres.

Auspiciado por el DIF, hace casi trece años abrió sus puertas a iniciativa de un duranguense que al no poder tratar su adicción en la entidad, tuvo que ir a otra región para salir adelante.

En su proceso de recuperación tomó la decisión de apoyar la construcción de este lugar que se establece en el poblado J. Refugio Salcido, a unos minutos de la capital, destacó el doctor Julio César Ramírez Reyes, director médico de la institución.

Llegar a Centro Misión Korián trasladaría a cualquiera a algún lujoso Spa de la Riviera Maya más que a un centro de rehabilitación. Hay abundante vegetación, fuentes de agua, recepción para admisión de pacientes, cómodas habitaciones, comedor, alberca con cascadas, auditorio de usos múltiples y gimnasio.

Pero también hay áreas de desintoxicación, de terapia, consultorios, controles de seguridad para acceder a las instalaciones.

Teniendo supervisiones del Centro de Atención de Problemas de Adicciones de Durango, así como del Centro Nacional de Atención a las Adicciones, Misión Korián es dirigido por el doctor Alberto Shade Villarreal, mensualmente se reportan el número de pacientes y las drogas a las que son adictos los internos durante 35 días.

De los resultados reportados por Misión Korián, es el alcoholismo la adicción más elevada, ya que del total de los pacientes ingresados, el 80% son dependientes del alcohol y marihuana por mayores accesibilidades económicas, seguidas por la cocaína y la metanfetamina conocida como “cristal”.

A Misión Korián entran todos: Amas de casa, jóvenes, empresarios, políticos, profesionistas, artistas, pandilleros, gente vinculada a la venta de sustancias tóxicas, ahí todos se mezclan, todos son enfermos, pero no hay etiquetas.

“Se dice que el paciente tiene un problema en sus emociones, en las cuales no integra o no tiene un adecuado equilibrio emocional, en donde lo lleva a tener periodos fuera de la realidad y buscar efectos placenteros que no produce su cuerpo, su cerebro fisiológicamente, por lo que necesita de las sustancias o drogas para tener un incremento en sus experimentaciones, en sus estados de alegría o temor, de vergüenza, emoción y por eso tienen el desequilibrio, pues el paciente tiene vacios de sentimiento y desesperanza”.

El doctor Ramírez lamentó que en la enfermedad, los trastornos de depresión en el paciente se dan luego de la incapacidad para manejar sus emociones y la baja tolerancia a la frustración.

Pero, ¿qué pasa con los pacientes que probablemente no cuentan con producción de unas sustancias que son los neuromoduladores o neurotransmisores como la dopamina que es la sustancia maestra de las emociones, que señala qué hacer y qué no ante una situación o dii cultad de la vida?

“La serotonina, noradrenalina, el litio, sustancias que el cerebro forma químicamente para mantener el equilibrio emocional. No hay una buena calidad en el centro de recompensa, por lo que el paciente usa las drogas, actúan como neurotransmisores y vienen sus efectos de recompensa, pero allí está el problema, que las drogas son adictivas y cuando el paciente quiere dejarlas no puede”.

Una causa puede ser un problema genético, tal y como el diabético tiene problema de no producir la insulina al nacimiento, o en algún momento de su vida.

Se tratan trastornos depresivos que han derivado en adicciones al alcohol, drogas, sustancias, ludópatas, adictos al sexo, la pornografía, al trabajo y adictos a las relaciones personales.

Trastornos emocionales, psicoemocionales, los ambientales como la crisis, el mal manejo de situaciones irregulares, problemas psicológicos, es tan multifactorial que cualquiera pueden potenciar el consumo y aumentar las adicciones y la dependencia. Los factores físico, mental y social, son los tres puntos básicos que se tratan en Misión Korián.

De acuedo a Monserrat Rodríguez, terapeuta y psicóloga se trabaja en el enfermo alrededor de cinco semanas. “Los daños ahora son más profundos, es más común que haya daño neuronal. No es lo mismo el uso del alcohol a inhalantes, no es lo mismo el consumo de marihuana a las metanfetaminas o drogas sintéticas", explica.

Los daños son más profundos en gente más joven, que ahora tienen el doble de vivencias que tendrían las personas de mayor edad. Ahora es más común ver mujeres. Señala que aunque la mayoría son varones, el índice de adictos mujeres va creciendo.

“Son personalidades dependenciales, en donde el objeto de obsesión cambia, donde puede ser una persona, porque han llegado mujeres que son dependientes de la pareja, en relaciones caóticas y disfuncionales agresivas, que tienen las mismas condiciones que un adicto a sustancias".