Este 2015 despega el Centro Cultural para la Niñez

Con 12 millones 850 mil pesos concluyen primera etapa que incluyó obras de consolidación de la finca y la inauguración del Teatro América y la ludoteca.

Guadalajara

El grupo de artistas que conforman La Coperacha, liderada por Antonio Camacho, se propuso reunir treinta seis millones de pesos en cinco años para establecer un centro educativo animado por marionetas y títeres que ofreciera un recorrido histórico sobre el valor patrimonial de Guadalajara. En los dos primeros años han conseguido el 35 por ciento del monto con lo que se logró la primera etapa de las restauraciones que requiere el inmueble que albergará el Centro Cultural para la Niñez (CCN) con temática de marionetas y teatro guiñol.

Con aportaciones del gobierno federal, municipal y de la iniciativa privada Antonio Camacho lleva recaudados 12 millones 850 mil pesos aproximadamente con lo que su proyecto ha avanzado visiblemente. “Este año fue intenso y enriquecedor porque por un lado hicimos gestiones con el Ayuntamiento de Guadalajara que logró que se etiquetaran cuatro millones de pesos con lo que la Casa Reforma se salvó y sobrevivió porque estaba a punto del colapso”, así se refiere el gestor a una construcción que ha recuperado su rostro virreinal con valor patrimonial que data probablemente del siglo XVII asentada en el centro histórico de Guadalajara.

Por fin, los andamios y polines que invadieron la banqueta por años fueron retirados y en este 2015 el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) procederá con la siguiente fase que comprende la adecuación de espacios. Para este segmento la fundación CODERE aportó 650 mil pesos del presupuesto total para desarrollar la ludoteca que será “una fantasía pedagógica en donde el niño va a conocer como era la casa Genoveva, la Escuela de Música, el Cine Lux, como era el centro histórico antes de que lo destruyeran. Estamos construyendo maquetas dedicadas a la memoria y al cuidado del legado arquitectónico e histórico de la ciudad”, expone el gestor teatral.

Con el recurso se conformó también el primero de dos teatros que contendrá este espacio que además será la unidad de producción teatral de La Coperacha. El foro tiene capacidad para 50 personas y está inspirado en el Centro de Teatro Infantil Rosete Aranda que funcionó en el centro histórico de la Ciudad de México cerca de la década de los ochenta. De ahí toma el nombre de teatro América que estará equipado como foro de cámara tipo virreinal con tecnología de primera calidad, según puntualiza Camacho y advierte que estará al servicio de la población para utilizarlo para fines culturales.

El artista desea dejar en segundoplano el nombre de Casa Reforma y prefiere concentrar la atención en posicionar el Centro Cultural para la Niñez como un núcleo de educación artística que sea referente para el magisterio. Aspira reproducir el papel educativo que tienen museos como el Louvre de Francia que atrae legiones de camiones escolares a obtener aprendizaje artístico de primer mundo.

El proyecto de recuperación arquitectónica es obra de Alejandro Canales Daroca, director de la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO) quien trabaja en coordinación con el perito del INAH, Cuauhtémoc de Regil y personal tanto de la Dirección de Obras Públicas como de la Secretaría de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara, entidad que sumó ocho millones de pesos a los más de cuatro millones aportados a través del Presupuesto de Egresos de la Federación 2015 (PEF). Paulatinamente se continuará con las siguientes fases hasta completar el proyecto que integrará el Museo de Títeres, un segundo teatro, un espacio más al aire libre, la instalación de una escuela para impartir talleres artísticos, biblioteca con librería y cafetería. La finca conocida como Casa Reforma fue entregada en comodato por 25 años por el gobierno municipal al grupo de títeres La Coperacha.