Trabajan por amor a la comunidad

Instructoras y maestras del Centro Comunitario Bocanegra hacen un llamado a las autoridades para que conozcan este lugar y vean las necesidades que tienen ahí.
"Creo que la gente merece este Centro Comunitario. Hemos visto resultados en ellos y esa es la recompensa para nosotros".
"Creo que la gente merece este Centro Comunitario. Hemos visto resultados en ellos y esa es la recompensa para nosotros". (Miguel González)

Torreón, Coahuila

Elaine Ramos de 26 años, les da clases de baile reductivo a las señoras de todas las edades, aunque no estén gorditas, pueden acudir para activarse físicamente. También les da clases de baile moderno a las niñas, desde los cuatro y hasta los 16 años aproximadamente.

"Las señoras me sorprenden mucho, son bien borloteras, les encanta estar aquí, proponen canciones, piden dietas. A las niñas a veces hay que jalarles las orejas por que no quieren venir, pero le echan muchas ganas, les encanta todo esto".

La maestra es de una colonia del sector. Ve a sus niñas y destaca que algunas vienen con problemas desde casa, sobre todo por la violencia que ha ocurrido en las colonias. El problema enorme de la situación económica, las ha orillado a trabajar por puro amor a la comunidad y al trabajo.

En sus grupos, requieren bastones, pelotas, bancos, para baile reductivo, aunque de momento usan palos de escoba. Para las niñas requieren la barra de estiramientos y hasta focos porque en el salón no hay.

Sus niñas no tienen vestuario, incluso a veces no hay luz ni hay cortinas, pero siguen adelante. "A las autoridades, les hacemos un llamado para que vengan a este lugar y vean las condiciones y la necesidad tan grande que tienen estos niños y esta gente. Queremos que no se pierdan, que salgan adelante, y si pudieran ayudarnos con algo, estaríamos muy agradecidos".

En sus grupos, requieren bastones, pelotas, bancos, para baile reductivo, aunque de momento usan palos de escoba. Para las niñas requieren la barra de estiramientos y hasta focos porque en el salón no hay.

Teresa Barajas es psicóloga. Ella hace de todo en el Centro Comunitario Bocanegra, aún con su embarazo ya avanzado y prácticamente está ahí todo el día. Da orientaciones, terapia psicológica y valores a los niños que acuden, en relación con todas las áreas.

Se pregunta cómo está la psique de los asistentes al Centro Comunitario. "Hay muchas personas deprimidas. Hay niños que requieren mucho apoyo en cuestión de aprendizaje, algunos no comen en todo el día porque son de muy bajos recursos".

Las casas de estos niños no son el ambiente adecuado para ellos; muchos padres de familia no son conocidos por el personal del Centro, y algunos no los ven en prácticamente todo el día. Para estos menores, acudir al Centro es ir a un refugio.

La depresión de los vecinos de este Centro, también radica en la falta de recursos económicos. Hay familias que viven en hacinamiento; parejas divorciadas, separadas, y todo esto se ve en el Bocanegra. La violencia también ha sido un factor detonante, pues este sector fue un punto álgido en años previos, donde la sangre literalmente corría por las calles.

"Aquí tenemos mucho talento de las niñas, mucho corazón y muchas ganas, y nos hacen falta recursos para que se vea su trabajo".

"Hay niños cuyos padres han sido víctimas de la violencia, también vienen deprimidos". A casi cuatro años de estar en este espacio, la lucha sigue para todos los que lo integran.

"Creo que la gente merece este Centro Comunitario. Hemos visto resultados en ellos y esa es la recompensa para nosotros".

Nayeli Soto también da clases de baile, a niñas y señoras. "No queremos que cierren el centro. Tenemos niñas de bajos recursos no les cobramos mucho. Nosotros los maestros no tenemos un sueldo fijo, llevamos lo del día y una parte es para el centro".

Los niños no dejan de acudir, tienen sus grupos un proyecto para salir a bailar y no hay material. Necesitan bombines y sombreros tipo tejana. También una grabadora y su barra en el salón de ellas. Consiguieron los espejos con una actividad especial.

"Aquí tenemos mucho talento de las niñas, mucho corazón y muchas ganas, y nos hacen falta recursos para que se vea su trabajo".