Con bendición multireligiosa estrenan Centro de Atención al Migrante

Superando adversidades el albergue de la asociación FM4 Paso Libre está de vuelta para dar atención a 3 mil migrantes al año.
El CAM funciona como centro de día pero se alista para la segunda etapa, que se abrir el albergue nocturno en forma
El CAM funciona como centro de día pero se alista para la segunda etapa, que se abrir el albergue nocturno en forma (Maricarmen Rello)

Guadalajara

Con una bendición multireligiosa, que incluyó oraciones de pastores cristianos, católicos y de la comunidad judía, se inauguró este viernes la nueva sede del Centro de Atención al Migrante (CAM), coordinada por la asociación civil FM4 Paso Libre.

La ceremonia de apertura fue encabezada por el padre Alejandro Solalinde, quien calificó de “esperanzador” este logro de la sociedad civil, unida sin distingo de estrato socioeconómicos para apoyar a migrantes centroamericanos y mexicanos en su paso por esta ciudad. 

Ante casi un centenar de migrantes de Honduras, Salvador, Guatemala y México, voluntarios, funcionarios e invitados especiales, la defensora de derechos de los migrantes, Leticia Gutiérrez, recordó previamente que hace un año, cuando buscaban espacio para reabrir el CAM, hubo quienes se manifestaron en contra. “Mi ciudad, mi gente, la gente que dice creer en Dios no los quería… se perdían algo que es bellísimo, que es profundo: ver la cara de ustedes”.

Les hablaba a ellos, hombres y mujeres, jóvenes en su mayoría. También había algunos niños, como Karen, hija de Omar Enrique, de tres años y medio, quienes en un grupo de trece personas llegaron anoche desde Honduras, un viaje que les ha llevado cuatro semanas, y que esperan retomar este sábado, con la mira puesta en llegar a los Estados Unidos.

“Es más difícil de lo que se oye”, dijo Omar, joven padre que busca sacar adelante a su mujer e hija, tras escuchar los discursos y conferencia de prensa que se prolongaron dos horas desde que el agua bendita cayó entre los cuerpos  muros del que era un bodegón en la calle Calderón de la Barca y ahora es un refugio que busca ser acogedor.

No se pasó por alto, lo hizo el padre Alberto uno de los sacerdotes que se han sumado a apoyar a los migrantes, dar las gracias a las familias vecinas que admitieron la presencia del CAM en su comunidad. 

Alonso Garibay, coordinador de FM4 Paso Libre señaló que el CAM funciona como centro de día pero se alista para la segunda etapa, que se abrir el albergue nocturno en forma y anunció que la embajada de Australia les ha ofrecido apoyo para ello. Sin esperar la noche, algunos migrantes que recién han hecho escala en Guadalajara, dormitaban al fondo del Centro, sobre unos petates, sueño interrumpido unos segundos por algunos fotógrafos.

“Es un día de compartir, para evidenciar la solidaridad y mostrar la hospitalidad de nuestra ciudad, de nuestra gente, de nosotros”, dijo Garibay. Nosotros, alude a 140 voluntarios con lo que cuenta FM4 Paso Libre para su labor.

“La atención a migrantes es más que un espacio físico, que de por sí es vital frente a la vulnerabilidad de las personas migrantes. Es un punto de encuentro. Para los migrantes y las migrantes es también un refugio, un lugar para asearse, alimentarse, descansar, sentirse acompañados, reconocidos en su dignidad”, expuso.

Muchos más hablaron a los migrantes, y a pregunta de la prensa, también desgranaron las muchas violaciones a los derechos humanos que se siguen cometiendo a lo largo de su trayecto por nuestro país.

En entrevista posterior con algunos medios de comunicación, el padre  Solalinde invitó a la sociedad a informarse sobre el fenómeno migratorio, para comprender el alcance de esta movilización a la que son empujadas miles de personas, para dejar su lugar de origen en busca de supervivencia.

“Estoy muy conmovido, Jalisco, Guadalajara, está pronunciándose por estos migrantes”, dijo, tras señalar que los migrantes siguen “viviendo un Viernes Santo… pero estamos presenciando una Pascua, cuando hablamos de Pascua hablamos de transformación. Hablamos de un paso de la muerte a la vida, de la violencia a la paz”, sostuvo el padre Solalinde.