Celebran misa en la Basílica de Guadalupe

“Mi padre se sentiría muy orgulloso y feliz, cuando la gente te quiere y te admira es el alimento del deportista, del artista...”
Los asistentes ovacionaron la memoria del ídolo.
Los asistentes ovacionaron la memoria del ídolo. (Guillermo Perea/Cuartoscuro)

México

A 30 años de su fallecimiento, Rodolfo Guzmán Huerta, El Santo, sigue siendo recordado por su familia, compañeros y aficionados, como quedo de manifiesto ayer, en la Basílica de Guadalupe, donde el Hijo del Santo y varios luchadores más así como y personal del medio del espectáculo, y la fiel afición del Enmascarado de Plata, le recordaron con una ceremonia religiosa.

En la misa se recordó al ícono de la lucha libre mexicana, un verdadero ídolo para los aficionados a este deporte.

El Hijo del Santo agradeció los aplausos brindados a la memoria de El Santo: “mi padre se sentiría muy orgulloso y feliz, cuando la gente te quiere y te admira es el alimento del deportista del artista de los que viven del público. Estoy convencido que se siente feliz de que la gente lo quiera y lo siga recordando”.

Rodolfo Guzmán Huerta nació en 1917 y en la década de los 50 lo hizo su alter ego, El Santo, personaje con el que irrumpió no sólo en el pancracio, sino también en el cine, donde protagonizó decenas de cintas en las que siempre enfrentó y venció a las fuerzas del mal. Desafortunadamente, falleció el 5 de febrero de 1984 víctima de un infarto.

El hijo del Santo confirmó a los representantes de los medios de comunicación que prepara ya un documental sobre la vida de su padre: “Gabriela Obregón lo está preparando, de alguna manera sólo hay que armarlo, porque el material ya está seleccionado. Queremos dar un espacio para que el del ‘Hombre detrás de la máscara’ del Hijo del Santo sea el que la gente pueda disfrutar y en un par de años pueda ver el del Santo, hay mucho que hablar y decir de mi padre, va a quedar algo muy bonito”.