Conaculta restaurará Catedral de Durango

En conjunto con la Arquidiócesis del Estado y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, se implementó un Plan Maestro de Conservación y Reparación, con el fin de dar mantenimiento al lugar. 
Fachada de la Catedral de Durango
Fachada de la Catedral de Durango (Milenio Digital)

Durango, Durango

La Catedral de Durango es un bien inmueble considerado la representación arquitectónica más importante del Estado, y una de las edificaciones más bellas del norte del País.

Además de que históricamente tiene un reconocimiento oficial al ser relevante y vincular acontecimientos históricos de orden local y memoria colectiva.

Es por ello que Conaculta, implementó un Plan Maestro de Conservación y Reparación, con la finalidad de restaurar el lugar.

Así, en conjunto con la Arquidiócesis de Durango, se trabajará en distintas etapas, hasta la culminación del proceso.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) estará en la disposición de brindar el asesoramiento necesario, durante el tiempo de ejecución del Plan Maestro.

"El objetivo es que los trabajos cumplan con la premisa de conservación, los cuales consisten en integrar el pigmento respetando los procedimientos constructivos originales."

Existe la necesidad de seguir conservando el patrimonio que forma parte de todos, de la historia ya se sea creyente o no. 

En este sentido, siguiendo el eje vector del Plan Maestro de la Catedral Basílica menor del Estado se continuará con trabajos de mantenimiento.

Los trabajos consisten en completar el procedimiento de los aplanados a la cal aplicando con este mismo procedimiento constructivo, la pigmentación a los muros de fachadas de este monumento histórico.

La pintura de cal que se aplicara permitirá que los muros transpiren y que el aire del interior del inmueble se renueve impidiendo la formación de bolsas de humedad, garantizando con esto la preservación del inmueble.

Esta acción de mantenimiento es para preservar al monumento ya que cuando un edificio no es protegido y reparado en forma periódica, lo que en un principio eran pequeños daños, se convierten en mayores, pudiendo incluso al correr del tiempo, hacerlo desaparecer.

Si se daña o pierde cualquiera de sus partes queda expuesto a los elementos naturales, ya que un muro de piedra sin aplanado va perdiendo el rejunteo y se filtra el agua de lluvia poniendo en riesgo la pintura mural de los interiores y la estabilidad estructural de los muros.