Reciben a migrantes en Reynosa con antojitos mexicanos

La directora de la Casa del Migrante dijo que la mayoría de estas personas llegan cansadas, lastimadas e incluso violentadas por la forma en que fueron retornadas a México.
Antojitos Mexicanos
Antojitos Mexicanos (Especial)

Reynosa

Huevos revueltos con salchicha, frijoles bayos refritos, tortillas de maíz y una salsa elaborada con chile habanero, son algunos de los platillos que con frecuencia son elaborados en la casa del migrante, para alimentar a los connacionales que son deportados por autoridades estadunidenses.

La directora de la Casa del Migrante, Sor María Nidelvia Basulto, refirió que por ser Reynosa ciudad de tránsito, destino, origen y retorno de migrantes, diariamente reciben a hombres y mujeres que son regresados de Estados Unidos a territorio nacional.

En entrevista mencionó que la mayoría de estas personas llegan cansadas, lastimadas e incluso violentadas por la forma en que fueron retornadas a México y que en muchas de las ocasiones sin comer por espacio de varios días.

Señaló que entre las funciones del albergue de Nuestra Señora de Guadalupe (casa del migrante) se encuentran las de proporcionarles a los repatriados ropa, estancia, artículos de aseo personal, atención médica, legal y psicológica, pero sobre todo sus tres alimentos diariamente.

"Muchos de los migrantes llegan lastimados y cansados y en muchos de los casos sin comer por espacio de varios días, pues los detienen en el norte de Estados Unidos y en los centros de detención no siempre les dan de comida o al menos suficiente alimento", dijo.

Sor María Nidelvia precisó que el albergue cuenta entre otras áreas con cocina y comedor, en donde diariamente preparan los desayunos y comidas para las personas que se encuentran en la casa.

"Todos los días servimos el desayuno a las 7:30 de la mañana y la comida a las 13:30 horas, en tanto la cena la repartimos a las 18:00 horas y además de atender a la población que tenemos albergadas, también le damos alimentos a algunos indigentes, a personas que llegan a Reynosa en busca de trabajo", destacó.

Indicó que los platillos son variados y procuran servirles pollo, carne, verduras, fruta, tortillas, pero sobre todo recibirlos con algunos alimentos que son característicos de este país, como son los frijoles y el huevo revuelto, sin faltar "una buena salsa".

Explicó que el personal que colabora en la cocina del albergue no se encarga de la cena, pues dijo que se cuenta con grupos de bienhechores que diariamente llevan de cenar a los migrantes.

"La cena no la preparamos nosotros, contamos con el apoyo de grupos de bienhechores que se dividen para atraer el alimento, son grupos apostólicos, gente de la sociedad civil y organizaciones de personas altruistas, y todos los días le toca a un grupo diferente participar con esos alimentos", refirió.

La entrevistada recordó que desde el pasado mes de diciembre de 2014, la delegación estatal de Sedesol inició con apoyos de alimentos de la canasta básica a la casa del migrante, situación que favorece la nutrición de los repatriados, ya que se sostienen de apoyos y aportaciones voluntarias de algunas instituciones públicas y privadas.

Mario Arturo López, de 33 años de edad y originario del estado de Puebla, quien llegó a la casa del migrante hace algunos días tras ser detenido en la ciudad de Chicago, Illinois, en donde trabajaba, dijo que lo que más extraño durante los tres años que vivió en Estados Unidos fueron los frijoles y el picante.

"La comida no sabe igual sin frijoles ni chile, en Estados Unidos no están buenos los frijoles que venden y hay lugares en donde no hay picante y lo que nos dan por salsa pues parece dulce por que no pica nada", dijo.

Agradeció que existan lugares que reciben a los migrantes repatriados y sobre todo que les proporcionen alimentos calientes y en buen estado, recién hechos así como ropa, un lugar para dormir y los medios para comunicarse con sus familiares.

En tanto, Sor Maria Nidelvia añadió que el proceso de deportación masiva por parte de autoridades estadounidense a través de esta frontera se lleva a cabo de manera escalonada, es decir un mes se regresan connacionales por Reynosa y el siguiente por Matamoros y así hasta concluir el año.