Hogar Cabañas, de orfanato a refugio de niños vulnerados

Es el más antiguo de Jalisco, pero hoy raramente alberga a huérfanos. La mayoría tiene padres y muchos han sido víctimas de maltrato infantil en sus familias.

Guadalajara

Detrás del cristal, ‘Vicente’ avienta besos con su manita al reconocer la figura de quien hoy lo cuida. Con pasos torpes -apenas rebasa el año de edad- el niño camina hacia ella sonriente y es abrazado. Un encuentro hasta hace poco improbable: El nene llegó hace poco a la Casa Hogar Cabañas proveniente del Hospital Civil de Guadalajara, donde estuvo interno por las lesiones que le provocó su propia madre, quien, en el último episodio de violencia lo aventó de un segundo piso. Requirió de una cirugía craneal para salvarlo, entre otras atenciones.

Ya de alta ‘Vicente’ fue referido por la autoridad ministerial a este albergue infantil, donde vivirá bajo la tutela del Estado, mientras se sigue ese tortuoso camino llamado proceso judicial en contra de la mujer. Si el caso se consigna y avanza, un juez decidirá su destino. Podrán pasar años, si no hay otros familiares aptos que deseen hacerse cargo del menor.

La llamada Casa Hogar Cabañas es el orfanato más antiguo de Jalisco. Nació hace 204 años como “Casa de la Misericordia”, pensada en los niños desamparados. En la Guadalajara de entonces privaban los niños huérfanos y los expósitos, debido a las hambrunas, peste y otras epidemias, guerra y rechazo social a las mujeres embarazadas sin marido. Hoy este albergue raramente recibe a menores porque sus padres murieron, y mucho menos a bebés abandonados a sus puertas en una canasta. Hoy, entre los 410 menores de edad registrados ahí el pasado 27 de agosto, sólo uno es huérfano. Los otros 409 no.

De los menores de edad institucionalizados en todo Jalisco, son cerca del 10 por ciento los que viven es esta casa hogar, la única a cargo del gobierno estatal. “En más de 200 años ha tenido diferentes etapas, ha tenido fluctuaciones en la atención a los niños, pero su labor social siempre ha sido muy, muy importante. El amparo a quienes lo requieren, ya sea por cuestiones económicas, ya sea por cuestiones afectivas. En los tiempos de hoy, apoyando a las autoridades que atienden principalmente problemas de violencia intrafamiliar. Los niños ya sean víctimas de algún delito o que son abandonados vienen al Cabañas”, señaló la directora general del organismo, Irma Alicia Cano Gutiérrez.

En entrevista con MILENIO JALISCO, la funcionaria detalló el alcance de este fenómeno: “Cada día un promedio de dos a tres niños son puestos a disposición del Hogar Cabañas referidos por alguna autoridad”. Algunos pasarán solo unos días pues, según afirmó, en esta Administración hay un compromiso real por buscar la reintegración familiar, siempre y cuando el niño no corra riesgos. Precisamente, porque esto no es posible en todos los casos, otros viven aquí por años y aún hasta ser mayores de edad, admitió.

“La mayoría de los niños son referidos por omisión de cuidados, porque la problemática social es muy fuerte y se ha recrudecido. El origen es la falta de educación, la falta de oportunidades de empleo, la drogadicción que se está dando muy fuerte, pues empeora la armonía que debe haber en una familia y en una sociedad, y el reflejo es que los niños tienen que ser cuidados por el Estado”, apuntó Cano.

La entrevistada explicó que la política estatal busca disminuir la cantidad de niños institucionalizados (que viven en albergues). Tal es la consigna por la cual se inauguró hace unos días el “albergue temporal filtro”, un espacio dentro del propio Cabañas para recibir a los niños que son asegurados por la autoridad ministerial y donde además de permanecer en un sitio adecuado, serán sujetos de un estudio para determinar si puede ser reintegrado con su familia, parientes hasta cuarto grado, o que en caso de requerirlo se busque la casa hogar más adecuada al perfil del menor de edad.

“Se firmó un convenio con Fiscalía General, DIF Jalisco y Hogar Cabañas, cuando el niño es víctima o está en el contexto de algún delito entonces se les trae a cuidar un tiempo pertinente al albergue filtro en lo que se hace la averiguación, en un lapso de entre siete y no mayor a treinta días”, dijo. Este espacio se habilitó en junio pasado y fue estrenado el 19 de julio con la recepción de los niños y adolescentes rescatados del albergue La Gran Familia, de Zamora Michoacán.

El pasado 21 de agosto fue un día inusual, pues se disparó la cifra promedio de menores de edad que el Ministerio Público envía para su custodia: llegaron 17 niñas y niños. Una semana después en el albergue filtro sólo había cuatro hermanos en espera de resolución de su caso.

 

La manutención

La Casa Hogar Cabañas es un organismo público descentralizado, para operar el albergue y dar sustento hasta 450 niños por día recibe ingresos por parte del gobierno estatal (48%) y aportaciones y donativos particulares (52%).

Dentro del inmueble que hoy se alza sobre la avenida Mariano Otero en la colonia Residencial Victoria del municipio de Zapopan, hay un jardín de niños y una primaria, ambas escuelas a cargo de la Secretaría de Educación Jalisco (SE). Este año, todos los niños recibieron mochilas con útiles escolares como el resto de alumnos en el estado y esperan que en próximos días les entreguen también uniformes.

“Sobrevivimos, la verdad, pero no con grandes carencias. Tenemos lo suficiente en un momento dado para comer y vestir. Hasta ahí. Muchas empresas nos apoyan desde hace años con leche, verduras, jamón, huevo, poco a poquito, y siempre tenemos apoyo de la ciudadanía”, admitió la entrevistada.

La  nómina está conformada por 217 personas, que también consideró suficiente, aunque el modelo pedagógico que se impulsa actualmente requiere de aumentar el número de cuidadoras en 40 por ciento, para laborar en turnos de ocho horas, con menos niños al cargo de cada una, y mejorar la atención. Después de todo, de alguna manera son ellas la figura sustituta de sus madres, concluyó.