Temor y curiosidad genera casa de sacerdotes en 'crisis'

Enclavada en la Sierra de Arteaga la recién inaugurada "Casa Emaús", es un proyecto hermético, poco se sabe de quienes lo manejan y provoca la incertidumbre de los habitantes.
La entrada a “Casa Emaús”, tiene como marco la Sierra de Artega y aguarda herméticamente la espera de sus primeros inquilinos.
La entrada a “Casa Emaús”, tiene como marco la Sierra de Artega y aguarda herméticamente la espera de sus primeros inquilinos. (Francisco Rocha)

Torreón, Coahuila

Enclavada en la Sierra de Arteaga, la recién inaugurada "Casa Emaús", para la atención de sacerdotes "en crisis", ha despertado la curiosidad y en algunos casos el temor de los habitantes de la comunidad en la que fue construida.

El lugar, de acuerdo con miembros del Seminario y de la Diócesis de Torreón, podría llegar a recibir religiosos acusados de pederastia, mientras que hay residentes del poblado que conocen esta versión, por comentarios de algunos trabajadores de Monterrey que participaron en las obras, como es el caso de María, comerciante del poblado.

“Tiene muchos departamentos donde van a estar los padres y las monjas, como 36 cuartos”.

"Creo que vamos a peligrar con esos lugares... Yo pensé que el que hagan las cosas en lo escondido, no es algo bueno... Nos han dicho que ese lugar es para ayudar a personas que no andan bien, pueden venir sacerdotes con su enfermedad muy avanzada y por acá hay muchos niños y en la otra comunidad", comentó.

Mientras, el proyecto se maneja con hermetismo por autoridades religiosas de Arteaga y Saltillo.

"Los curas no saben nada, nosotros estamos muy apegados a la iglesia y les hemos preguntado y no nos dicen nada", manifestó.

El edificio de primer nivel, inaugurado el pasado 11 de abril en una ceremonia privada a la que asistieron obispos, sacerdotes y fieles, es resguardado con cercas de malla ciclónica y puertas metálicas, contrasta con la sencillez del poblado, cuya principal actividad es la agricultura.

Está rodeado de apacibles paisajes de huertos frutales. Cerca hay un fraccionamiento residencial, quintas en venta y ranchos con cultivos de manzana.

El acceso fue negado por quien dijo ser el encargado de la vigilancia y tampoco dijo su nombre, pues además dijo que no se encontraba el responsable, ni nadie en el sitio, salvo empleados.

De acuerdo con el sitio web de la Diócesis de Saltillo, el responsable es el sacerdote Rodolfo Mora, director del Programa Emaús, el cual no pudo ser localizado por teléfono.

Tampoco se pudo acceder a una entrevista con el Obispo de Saltillo, Raúl Vera.

LUJOSO EDIFICIO

El edificio principal consta de dos niveles, cuenta con columnas forradas de cantera rosa y habitaciones con balcón y puerta de cristal corrediza, el patio está adornado con esculturas religiosas. Se aprecia una capilla con escalinata, rodeada de pinos.

"Creo que vamos a peligrar con esos lugares... Yo pensé que el que hagan las cosas en lo escondido, no es algo bueno", habitante.

De acuerdo con Humberto, quien trabajó cuatro meses en la obra, habrá una segunda etapa. Comentó que inicialmente los trabajos eran realizados por gente de Monterrey y gradualmente fueron incorporando a lugareños.

“Tiene muchos departamentos donde van a estar los padres y las monjas, como 36 cuartos”, dijo. Por el momento están frenados los trabajos, pero que en agosto iniciarán la construcción de la segunda etapa.

“Al principio me dio gusto, el pensar que habría un lugar que nos traería más trabajo, que lo necesitamos, ya sea para limpieza, pero ya después que los albañiles me comentaron de que no podíamos subir, me entró la inquietud. Me gustaría que dieran trabajo. Aquí el empleo es por temporadas. Que nos dieran trabajo a las mujeres de recamareras”, expresó María.

Concuerdan en que los viernes acuden curas en carros de reciente modelo, con placas de Nuevo León, pero no se quedan a dormir.

“Nos platican los muchachos que cada viernes llegan sacerdotes, incluso de fuera del país, hace unos días vimos a una madre superiora de edad muy avanzada, que era creo que de Argentina”.

El centro está en el predio San Benito del ejido El Tunal y colinda con San Juan de Los Dolores.

Arturo Estrada del Apostolado Familia y Juventud Misionera, quien trabaja en las comunidades cercanas a Casa Emaús, comentó que fueron los hermanos misioneros de Guadalupe de Monterrey, quienes financiaron la construcción del Centro con el apoyo de bienhechores.

Además fue lo que le comentó el padre Octaviano Martínez, quien atiende a las comunidades.

Considera que la construcción del centro será positiva para la comunidad, ya que se demandará mano de obra cercana a la zona.

“Es un centro bien hecho, qué bueno que se dan este tipo de obras, el lugar es precioso, es una inversión interesante la que se hizo, son las que se deben hacer”, abundó.

Hasta el momento se desconoce el monto de la construcción y cómo se costeará la manutención de la “Casa Emaús”.


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