La ‘Casa Colorada’ será El Museo del Agua

Nace como un proyecto de la Conagua, el presidente de la dependencia señaló que será herramienta de promoción y concientización del cuidado del vital líquido.

Torreón, Coahuila

La llamada "Casa Colorada", alojará El Museo del Agua, idea que nace como un proyecto de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), como herramienta de promoción y concientización del cuidado del agua, esto señaló José Armando García Triana, director de la Conagua, Organismo de Cuenca, Cuencas Centrales del Norte.

El proyecto que contempla varias etapas, comenzará con la restauración del edificio que ocupó el Museo de la Revolución, que data del año 1800, según explicó el arquitecto Joaquín García, actualmente se trabaja en conjunto con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), para realizar la remodelación del inmueble y posteriormente se pasará a la siguiente etapa de equipamiento del nuevo recinto interactivo de promoción del cuidado de la cultura del agua en la región.

El proyecto contempla varias etapas. En la primera, la restauración del inmueble, con supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Sin tener un presupuesto especial para la restauración del lugar ni su adecuación como sitio interactivo cultural, García Triana señaló que este proyecto avanza con recursos del gasto corriente que tiene la dependencia.

"Con este Museo del Agua se prevé que los visitantes conozcan la historia, quien no lo hace, comete los errores dos veces y lamentablemente la juventud de hoy se les ha dejado de impartir conocimientos como Civismo, en donde había obligaciones y de estas nacía un derecho y en este momento es necesario que los niños, jóvenes y adultos deben conocer lo que se hacía para que llegara el agua a la región", señaló.

El proyecto contempla varias etapas. En la primera, la restauración del inmueble, con supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Conagua inició con el trabajo de desazolve de la parte inferior del inmueble, donde se encontraban las compuertas. Con una profundidad de casi cuatro metros, se sacaron toneladas de tierra y escombro dejando despejada esa área.

Por su parte Joaquín García declaró que en la parte interior del inmueble de poco más de 60 metros cuadrados cuya fachada es conocida por su característico ladrillo rojo, contando originalmente con piso de encino, donde se encontraba la estructura que sostenía el control de compuertas que se regulaba el cauce del agua, al retirarse, se colocó de piso de pino, mismo que será retirado.

"Habría un dique de agua, se colocaría piedra y arena, generando una charola oculta, para que la gente que esté adentro del inmueble pueda ver desde arriba cómo corre el agua con una vista de cristal, simulando la corriente de agua que pasaba en su momento”.

Sin dar aún fecha para su conclusión y funcionamiento, la intención es recuperar de una forma interactiva el proceso del flujo del agua mediante bombas ocultas, que den una sensación del caudal para los niños y los visitantes, poniendo un dique de agua, trabajándolo con un sistema menor.

Se colocarán hidro selladores que actualmente están avanzados como productos ecológicos, lo que permitirá sellar los ladrillos para evitar su erosión.

De igual manera en el interior se tendrán una serie de implementos que correspondan a la fecha como trinches y palas. Los complementos artificiales como iluminación estarán exentos, no dentro del inmueble para que en la noche el edificio tenga buena presencia, den no sólo buen aspecto al acceso de la ciudad.

De acuerdo a las instrucciones que del INAH, se pretende sustituir las puertas y las ventanas que hoy son metálicas, pero que originalmente eran de madera. Las vigas de la techumbre como de las de piso se encuentran en buen estado, se explicó que si bien posee algunas fracturas, estructuralmente se encuentran estables.

"El objetivo es poner aspectos interactivos, en donde los visitantes puedan conocer los mecanismos de las compuertas, con estaciones hidrométricas, que se complementará con el área del jardín y una galería fotográfica con la historia y evolución del lugar".

Se espera sustituir el enrejado. El ladrillo rojo, dañado por el tiempo y el grafiti vandálico, es limpiado con elementos como jabón natural y productos inertes para evitar daño a la fachada.

Se colocarán hidro selladores que actualmente están avanzados como productos ecológicos, lo que permitirá sellar los ladrillos para evitar su erosión. El arquitecto encargado de la obra explicó que hay en la franja de terreno en la parte superior por donde venia el cauce, actualmente tiene una invasión y las autoridades están en dialogo con los posesionarios, son alrededor de dos mil metros cuadrados.