Carnaval: de la limpia de mala vibra al gozo carnal

“Se dice que esta tradición inició en el barrio del Alto, en Puebla, así recordamos la primera fundación de la ciudad que se hizo aquí y la otra fue pasando el río, donde ahora es el centro”
Carnaval de Huejotzingo, tradición fuera de control (Óscar Calderón)

Puebla

Son viejos y son catrines, van vestidos de manera vistosa, colorida y las plumas de sus sombreros pueden ser vistas desde lejos. Salieron temprano y regresarán tarde. Van a "limpiar" las calles de la Angélica ciudad de "malas vibras". La capa de alguno de ellos los presenta y representa: "¡Viva El Alto!". Como era domingo eran más de cien. Empiezan el baile de Carnaval que terminará tres días después, en martes, para iniciar la cuenta regresiva de la cuaresma católica.

Están en la Calle 12 Oriente, en el antiquísimo barrio de San Francisco El Alto donde, afirman algunos, la Ciudad de los Ángeles fue fundada, no por ángeles voladores que trazaron con cordel sus calles sino por indígenas tlaxcaltecas dirigidos por frailes franciscanos y por Juan de Salmerón, enviado por la Segunda Real Audiencia que gobernaba, desde México-Tenochtilán lo que comenzaba a ser llamado la Nueva España.

Esos tlaxcaltecas se quedaron ahí, y fundaron barrios, y aún persiste en la esquina de las avenida 14 Oriente y la Calle 14 Norte "El Portalillo", ahí donde tuvo su asiento el primer gobierno, el primer ayuntamiento, pero de los indígenas, no de los españoles o los criollos.

Ahí, en El Alto vivieron sus propias tradiciones culturales, eso sí, influenciados por el catolicismo y la cultura española, que tanto de árabe traía.

Esos tlaxcaltecas, igual que los mexicanos del barrio de las actuales 11 Norte y 10 Poniente; los cholultecas tlachicaleros del hoy barrio de Santiago; los mixtecos de Analco, los huejotzincas, calpenses e incluso tepeaquense que fueron traídos a Cuetlaxcoapan y a Huitzilapan a fundar la que también alguna vez fue la ciudad de Santa María de los Ángeles, conservaron su danzas a la fertilidad, al Sol, a la Tierra, a la lluvia, en un contacto continuo con lo sagrado.

Trescientos años de dominación española exterminó gran número de indígenas, pero en Puebla sobrevivieron, pese a todo, en los barrios antiguos, en Xonaca lo mismo que en Xanenetla o San Antonio, Santa Anita o San Miguelito. Hoy los huehues, los viejos antiguamente reverenciados son sus descendientes y salen a las calles, con música monorrítmica, casi pentáfona, hipnótica, con ritmos que inducen al transe en las bien trazadas rúas de la Angélica urbe.

Es el Carnaval, la fiesta de la carne, dicen algunos que "del adiós a la carne", preparativo para los días santos, de ayuno, de reflexión que culminarán con la crucifixión y resurrección de Jesús. Es la fiesta en el norte y el centro Histórico de la antigua Ciudad de los Ángeles porque, si se ve bien, no hay huehues del Carmen hacia el sur, y eso que la urbe acaba hasta los límites de Atlixco, pasando San Andrés Azumiatla, en Rosario La Huerta, detrás de un cerro hinóspito, accesible sólo para quien viaja a caballo o en burro.

UNA CIUDAD CERCA CON INDÍGENAS AL FONDO

Gabriel Iván Morales Méndez es uno de los huehues de la cuadrilla del Alto Garibaldi. Vestido de catrín, cubierto medio rostro con un paliacate rojo y el sombrero de coloridas plumas en la mano, habla sobre la tradición, explica el origen, defiende lo que él sabe de esta danza.

"Se dice que esta tradición del baile de Carnaval de los huehues inició aquí, en el barrio del Alto, en Puebla... así es porque, si recordamos, la primera fundación de la ciudad de Puebla se hizo aquí, en el barrio de San Francisco El Alto y la otra fundación, la segunda fue del otro lado del río, en donde ahora es el centro, por eso está ahí la fuente de San Miguel Arcángel.

"Y hay que recordar que la ciudad de Puebla estuvo 'cercada', no se permitía a los indígenas vivir en la ciudad, y el barrio del Alto era privilegiado porque tenía el Puente de Nochebuena, el único paso para los europeos, los españoles para ir a Veracruz o venir de allá: a fuerza tenían que pasar por acá. Ahí es donde se dieron cuenta de que no los invitaban a sus fiestas: a lo lejos, desde lo alto, veían cómo hacían sus celebraciones y nos lo invitaban allá, en el centro".

¿Y ahora ustedes siguen esa tradición de salir a bailar?

Sí porque anunciamos la Cuaresma, como usamos un paliacate hacemos "limpia" donde bailamos. Los nahuas, en la época prehispánica, al bailar ofrecían sus bailes para que lloviera, para que hubiera fertilidad: nosotros estamos limpiando las calles de "mala vibra" y estamos imitando, burlándonos de los españoles que, en la época de la Conquista no invitaban a la gente nahua a sus bailes. Los excluían.

Entre los elementos que tienen en la antigüedad prehispánica está el palo con listones, ¿qué significa el baile de "La Garrocha"?

El baile de "La Garrocha" representa un rayo de luz. Como vemos, tiene los siete colores del arcoíris que representan la luz de Dios. Con el baile, limpiamos las calles de mala vibra, a la vez que representamos esa luz. También representa la Flor de la Vida.

Antes no había mujeres en las cuadrillas y ahora las incluyen, además de las maringuillas (hombres vestidos de mujer) y transexuales...

Sí, antes la mujer no se podía incluir en los bailes, porque era para los nahuas algo muy, muy especial, por lo que los hombres se disfrazaban de mujeres porque, siendo ellas tan importante, igualmente deberían ser representadas en un baile. Ahora, nosotros, tenemos como 15 maringuillas de cerca de cien huehues que somos en la cuadrilla.

¿También tiene grupos de niños?

Sí, pero ellos salen a bailar después de que acaba el carnaval, porque los niños no pueden bailar con nosotros. Porque, como vemos los huehues representan a alguien grande, mayor, anciano, por lo que los niños no pueden estar bailando acá.

¿Cuántos huehues están en la cuadrilla?

Iniciamos el domingo con la danza. Éramos como cien huehues. El lunes éramos como 40, porque como muchos estudian y trabajan, se reintegraron hasta en la tarde, y va a ser igual el martes de carnaval, en el cierre, por lo menos cien.

CON LA MÚSICA POR DENTRO

A la cuadrilla de huehues del Alto la acompaña en estos tres días de Carnaval una camioneta con grandes bocinas de donde salía la música de un trío: guitarra acústica, bajo eléctrico y violín, algo singular entre los danzantes de este tipo, la mayoría de los cuales usan ya música grabada, excepto los de San Jerónimo Caleras con un grupo de cuerdas o los de San Miguel Canoa.

Al acercase a la camioneta uno se da cuenta de que en la batea se ha improvisado un escenario o tal vez un estudio de grabación para acomodar a los tres músicos que acompañan a los de la cuadrilla del Alto Gabribaldi. El grupo lo forman Jason, llegado directamente de Texas, en la guitarra; Daniel en el violín, de Oaxaca e Isaac Armenta, "ciento por ciento poblano", como se presenta el director del conjunto.

¿Se dedican exclusivamente a esta música?, se le pregunta a Isaac Armenta

Actualmente nosotros somos músicos independientes, pero como somos gustosos del folclor, pues estamos apoyando esta tradición; para que todos sepan, el Carnaval más antiguo en México como país es de aquí, de El Alto, surgió en El Alto de San Francisco. Además de la danza, nosotros como músicos hemos hecho toda una investigación ardua para hacer este acervo de música ya totalmente escrita y también ajustada a lo que era antiguamente, ya que esta música es totalmente sincrética con la española, la celta, la árabe, incluso con la música hebrea.

El trabajo entre los huehues del Alto y ustedes, ¿cómo inició?

Es una historia un poco larga, pero para contarles rápido, hace siete años que yo estaba en la Escuela de Música de la Escuela de Artes de la UAP, donde los huehues me fueron a contactar; yo ya había tocado música de carnaval tanto en Huejotzingo como en San Jerónimo Caleras. Nos contactamos, empezamos a hacer trabajos juntos, y aquí estamos.

¿Cómo eliges qué música ha de ser tocada?

Bueno, ciertas danzas están totalmente cimentadas como "La primavera", "La marcha" o "La morena": son piezas muy tradicionales, que simbólicamente tienen una carga energética muy grande, ya que estás danza están dedicadas a la Fertilidad, al Sol y sirven también como anuncio de que ya viene la Semana Santa.
¿Son de autores anónimos?

Son ajustes de piezas tradicionales, de la música prehispánica y se retoman en ellas temas de la música española; hay, por ejemplo ciertas tendencias de pavanas, seguidillas que le van dando coloratura a todo esto.

Elegiste música de principios del siglo XX: "Échale un cinco al piano", "el buey de la barranca", "Las perlitas", corridos...

Lo que pasa es que para "La Garrocha" que es lo que simboliza el círculo y la flor de la vida, se baila normalmente por una especie de homenaje a la música mexicana desde la Independencia, la Batalla del 5 de Mayo, la Revolución; por eso, por ejemplo, se evocan muchos corridos. Pero también recordemos que, como esta es una tradición viva, es el folclor vivo contemporánea, también se retoman temas modernos.

¿A qué hora tocan "¡Qué chula es Puebla!"?

Actualmente es una pieza bastante cotizada y sólo la tocamos cuando alguien la pide y en el cierre de Carnaval, el martes, cuando se quema al "Diablo". Cuando digo "A quien la pide" me refiero a quien la pide cuando "pide la bailada", la gente ya pide su repertorio. Si pide, por ejemplo "Los puentes", "La estrella", "La marcha", hay que ver qué marcha quieren ¿quieren "El Charrito", "Jesusita en Chihuahua"...? Esa la hora de "La Garrocha" y pueden pedir lo que quieran, un danzón, incluso.

Después del Carnaval, en algunos puestos callejeros o de fayuca, venden el disco con la música, ¿harán ustedes lo mismo?

Bueno, de hecho ahorita estamos en la grabación del disco, ya que no queremos dar un disco que esté hecho al vapor. Como toda la música surge de aquí del Carnaval de El Alto, lo queremos fundamentar bien, pieza por pieza, acompañada la grabación de una monografía para que le gente se entere directamente de cómo está hecha la música.

Las Guerritas, la danza hacia la muerte

El Carnaval de Huejotzingo se tiñó de rojo luego de que en los tres días de duración tres personas fueron asesinadas, entre ellas un menor que no participaba en las celebraciones, riñas callejeras, enfrentamientos con la Policía y más de 70 heridos, algunos de gravedad.

El domingo pasado Franco G. de 12 años, originario de San Andrés Cholula, pasó por el zócalo de Huejotzingo con su familia luego de visitar a un familiar al Hospital General de ese municipio cuando recibió un disparo en la cabeza por un mosquetón.

Fue atendido en el Hospital General, sin embargo horas después perdió la vida sin que se lograra la detención del agresor.

Al día siguiente fue asesinado por disparos de un mosquetón un hombre de 25 años identificado como José Antonio Alvarado Saloma de 30 años de edad quien recibió diversos impactos de postas en el tórax que le causaron la muerte.

Para el martes en un enfrentamiento que se denomina “Las Guerritas”, murió Félix Jiménez Orduña de 25 años también de disparos de mosquetón.

Durante el Carnaval se lleva a cabo el enfrentamiento entre las cuadrilla de diferentes barrios que se denomina “Las Guerritas” que representan la batalla del 5 de Mayo, sin embargo el abuso al consumo de alcohol y rencillas personales lleva a que algunos participantes echen en su mosquetón piedras, postas y otros artículos que con el impacto le pueden causar la muerte a alguna persona.

Incluso para algunos participantes han pedido la suspensión de esta actividad como ocurrió durante el desfile del martes en donde con pancartas pidieron la suspensión de esta actividad; sin embargo por la tarde hubo un enfrentamiento entre las cuadrillas que dejó como saldo por lo menos siete personas lesionadas.

Para evitar “Las Guerritas” las autoridades dividieron la calle principal por una valla metálica que derribaron, cuando intervino la Policía Municipal fueron agredidos y los obligaron a replegarse hasta la comandancia.

TRADICIÓN DE 146 AÑOS

Casi cada año se registran personas muertas durante la celebración por lo que durante las celebraciones algunos “carnavaleros” visitan el panteón para dejar un arreglo floral en la tumba del caído contó Don Agustín Ramos.

Explicó que cada barrio forma un grupo dirigido por un general que se hace cargo de la organización, comida, bebida y el lugar para convivir después del desfile.
Señaló que el abuso del alcohol provoca los incidentes de violencia, pese a que se hacen acuerdos para que la celebración se lleve en paz, sin embargo hay gente que no acata las órdenes.

Sin embargo tratan de que la organización sea lo mejor posible y así lograr la preservación del Carnaval que asegura es único en el mundo.